sábado, 11 de abril de 2026

Impacto Ambiental de la Inteligencia Artificial

Cada vez que le pides a la inteligencia artificial que haga algo por ti, se consume energía y agua, para funcionar y refrigerar. 

Pensando en ese impacto ambiental, unas personas de la comunidad chilena de Quilicura se convirtieron en "servidores humanos" por un día para llamar la atención al respecto. Buena iniciativa. Aquí el video


Justamente recordé un paper sobre lenguajes de programación y consumo de energía, donde Python aparece como el menos eficiente en ese sentido. Aquí la referencia y conviene leerlo.




También recordé tres artículos: el primero es colombiano, titulado "La Inteligencia Artificial es materialmente inviable y socialmente tóxica". Segundo, una nota sobre la sostenibilidad energética de la IA generativa del Observatorio de IA de AMETIC en España. Y tercero, las iniciativas de Computación Verde (Green Computing) como la de la empresa IBM.

A mis estudiantes de Ingeniería Ambiental, de Fundamentos de Programación, les puse como tarea un vídeo sobre esos temas, como ayuda para aquellos que tuvieron dificultades aprendiendo a programar. A continuación dos de esos trabajos que dejaron en Youtube, ojalá los estudiantes no los oculten o eliminen y así dejar para la historia...

Video Estudiante 1

Video Estudiante 2

ConTICtualizando, de nuevo regresamos al desafío ético de la inteligencia artificial, que es doblemente ético en la educación...

El primer video, con el cual se inició esta entrada, es un ejemplo de esperanza para nuestro planeta y nuestra especie...


Inteligencia Artificial y Educación ¿Promesa incumplida o en transición?

En 2023 en una charla TED [1] Salman Amin Khan (el creador de Khan Academy) había propuesto que la inteligencia artificial revolucionaria la educación de manera maravillosa.

La promesa y sueño de los tecnofílicos es tener un tutor inteligente personalizado para cada estudiante, idea que sigue el modelo de Boom en su clásico paper de 1984 (The 2 Sigma Problem, Bloom el mismo de las taxonomías).

Tres años después, Khan explica por qué no ha sido posible, por qué fue una predicción errónea o falsa. KhanAcademy tiene ahora su chatbot Khanmigo y sigue confiando en que la inteligencia artificial será la gran revolución. Por su parte, el entrevistador Matt Barnum termina afirmando que lo mejor es invertir en sistemas humanos [3].

La verdad, después de más de 40 años de tecnología en la educación, hay dos constantes: primero que la tecnología siempre está ahí y siempre origina alguna transformación y segundo, que los sistemas humanos son más difíciles, casi imposibles de cambiar.

Cómo dice Carlos Magro Mazo "Es más urgente que nunca ser críticos con las metáforas y promesas exageradas de la tecnología en la educación" [4].

Como ya escribimos alguna vez en ConTICtualizando, hay que aprender rápido y hay que aprender con todas las formas de aprendizaje posibles [5]. Y hay que cerrar la brecha digital en paralelo con las brechas históricas [6].


[1] https://youtu.be/hJP5GqnTrNo?si=yBm2XInmIqJ0JyiQ






viernes, 10 de abril de 2026

¿Es importante aprender programación de computadores?, inteligencia artificial...?

Muchos estudiantes me preguntan si es o no importante aprender programación de computadores, sobre todo en estos tiempos de Inteligencia Artificial. La duda emerge principalmente por la desinformación (Misunderstanding Misinformation and Fake information), la cual se profundiza porque todo emerge en idioma inglés y hay malas traducciones, desde siempre y porque los cambios acelerados y profundos del mercado mundial están generando un analfabetismo por obsolescencia de la educación (illiteracy due to education obsolescence).

La respuesta corta a la pregunta es que 𝐡𝐨𝐲 𝐞𝐬 𝐦𝐚́𝐬 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐚𝐩𝐫𝐞𝐧𝐝𝐞𝐫 𝐩𝐫𝐨𝐠𝐫𝐚𝐦𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐮𝐭𝐚𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬, como mínimo, pero se requiere ir muchísimo más allá y desarrollar un nivel alto de habilidades digitales, pensamiento computacional, humanidades digitales y, posiblemente o eventualmente, habilidades de inteligencia artificial, aunque es más preciso hablar de habilidades de ciencias de la computación.

Bill Gates, en una entrevista en el programa The Tonight Show de NBC,predijo las 3 profesiones clave del futuro y cómo todas las demás se verán modificadas o eventualmente desaparecerían, si no se adaptan. Las tres profesiones son:

1) Nuestra profesión, de programación de computadores, ciencias de la computación, inteligencia artificial. Es lógico, estamos viviendo un periodo de transición evolutiva, donde la comunicación es digital y la nueva alfabetización es saber hablar con los robots.

2) Expertos en energía, energía limpia, porque, con el perdón de los dueños del petróleo y el carbón, la economía viene cambiando y no es una necedad de gobiernos comunistas, sino una necesidad del planeta y la especie. La gran diferencia entre necedad y necesidad es un SI a la Transformación Energética, la Transformación Digital y la Transformación del status quo.

3) Expertos en biología y salud, porque después de salvar el planeta, nuestra casa común, hay que salvar la especie y evolucionar de la mano con nuestro invento artificial.

Pues bien, Bill Gates, desde su rol de millonario exitoso, es optimista y cree que podemos seguir adelante. Otros como Yuval Noaḥ Harari son algo más prudentes, no tanto pesimistas, sino optimistas bien informados y afirman que todo depende de nuestras decisiones y acciones.

Les dejo el link al sitio oficial de esa entrevista [1], un fragmento en Youtube [2] y un artículo en español de la National Geographic [3]. Además, también hay un artículo y una infografía del periódico la república [4].

Entonces, SI. Si es importante aprender programación de computadores y por eso todos los países están invirtiendo en proyectos educativos por ese camino y algunos ya han cambiado sus currículos. Debemos salir de la burbuja, de la conformidad, de la nostalgia por el pasado y entender que el mundo cambió, que seguirá cambiando cada vez más rápido y con mayor profundidad y que en educación tenemos un mandato ético de liderar en nuestra sociedad ese cambio.

Y si miramos el pasado, porque siempre hay que mirarlo, entonces hay que recordar al gran Edsger Dijkstra, en su conferencia  On the cruelty of really teaching computing science. Allí habla de las novedades radicales, de cómo usamos metáforas para intentar enseñar esas novedades, porque usamos el vocabulario de ayer para planear el futuro. También habla de lo equivocado de pensar la ingeniería del software, en su concepción  contraria a la programación y la importancia de enseñar ciencias de la computación, aunque sea un poquito cruel, porque implica un reto al pensamiento, un desafío cognitivo, porque aprender novedades radicales es complejo y más complejo es intentar enseñarlas. Les dejo en inglés unos párrafos de esa conferencia y el link oficial [5].

The usual way in which we plan today for tomorrow is in yesterday's vocabulary. We do so, because we try to get away with the concepts we are familiar with and that have acquired their meanings in our past experience. Of course, the words and the concepts don't quite fit because our future differs from our past, but then we stretch them a little bit. Linguists are quite familiar with the phenomenon that the meanings of words evolve over time, but also know that this is a slow and gradual process.

It is the most common way of trying to cope with novelty: by means of metaphors and analogies we try to link the new to the old, the novel to the familiar. Under sufficiently slow and gradual change, it works reasonably well; in the case of a sharp discontinuity, however, the method breaks down: though we may glorify it with the name "common sense", our past experience is no longer relevant, the analogies become too shallow, and the metaphors become more misleading than illuminating. This is the situation that is characteristic for the "radical" novelty.

"...A number of these phenomena have been On the cruelty of really teaching computing science. Software engineering, of course, presents itself as another worthy cause, but that is eyewash: if you carefully read its literature and analyse what its devotees actually do, you will discover that software engineering has accepted as its charter "How to program if you cannot."..."

Finalmente, el mensaje es simple, hay que seguir aprendiendo, aprendizaje a lo largo de la vida (lifelong learning), aprender las innovaciones tecnológicas y transferirlas rápido, con agilidad, pensar críticamente, ser siempre muy creativos, liderar y trabajar en equipo, que es diferente de trabajar en grupos y sobre todo, comunicación abierta y transparente. Las 5C: Comunicación, Colaboración, Crítica, Creatividad y Computación.


[1] https://www.nbc.com/.../bill-gates-joked.../NBCE109189964

[2] https://youtu.be/uHY5i9-0tJM?feature=shared

[3] https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/bill-gates-estas-son-tres-profesiones-que-sobreviviran-a-ia_25121

[4] https://www.larepublica.co/alta-gerencia/este-es-el-listado-de-carreras-ideales-para-2026-segun-bill-gates-y-jensen-huang-4306204

[5] https://www.cs.utexas.edu/.../transc.../EWD10xx/EWD1036.html

Nota: Publicado en un post de Facebook en agosto 23 de 2025, actualizado con la referencia 4 y la infografía hoy 10 de abril de 2026.

viernes, 20 de marzo de 2026

Rigurosidad vs Pragmatismo

Hoy el meme es el principal mecanismo de comunicación humana, usualmente una mezcla de humor e informalidad que ocultan un pensamiento profundo. En Facebook hace poco encontré el siguiente meme:

Fuente Facebook

A veces la solución evidente nos resulta superflua, dudamos y seguimos el camino largo y tortuoso. A veces a ese camino largo se le llama rigurosidad y al corto pragmatismo. En este caso, el meme, el humor, la sátira, la ironía... cumplen su objetivo de regresarnos a pensar, algo que hoy es más urgente que nunca antes...

jueves, 5 de marzo de 2026

Métodos de Estudio ¿Cómo estudiar / aprender?

Una de las cosas más difíciles de enseñar y que usualmente no se enseña es "enseñar a aprender". Se trata de enseñar métodos de aprendizaje, de enseñar prácticas o técnicas exitosas que ayudan a los jóvenes para que aprendan. Y aún más difícil es "enseñar a entender cómo aprendemos", el meta aprendizaje, el ser conscientes de cómo aprendemos individualmente. No pretendo hacer un análisis exhaustivo al respecto, simplemente compartir una infografía que sugiere cinco (5) métodos o técnicas que podrían ayudar:

Fuente Facebook

1) Pomodoro: estudias durante 25 minutos, descansas 5 minutos y repites el ciclo.

2) Feynman: primero, aprendes el tema y luego simulas o intentas enseñárselo a otra persona. Con este método, comprenderás lo que has aprendido e identificarás lo que aún no entiendes del todo.

3) Cornell: tomas una hoja de papel y la divides en dos partes con una línea. En la izquierda, escribes preguntas sobre el tema y en la derecha, las respuestas.

4) Tarjetas de memoria: útil si necesitas aprender definiciones o traducciones. Tomas una tarjeta, escribes la palabra o pregunta en un lado y la definición o respuesta en el otro.

5) Hoja en blanco: empiezas aprendiendo el tema, luego guardas tus apuntes, tomas una hoja en blanco y escribes todo lo que sabes sobre él. Después, repasa tus apuntes y corrige o añade información en otro color para todo lo que hayas olvidado.

En otras épocas existía una asignatura sobre técnicas de estudio. Con el tiempo esa asignatura desapareció y se supone  que en cada curso debería involucrarse ese aspecto. Al parecer, con el tiempo hay cosas buenas que desaparecen y se olvidan, pero con el auge de la Inteligencia Artificial convendría recuperarlas...

lunes, 23 de febrero de 2026

Cerrar la brecha digital en paralelo con las brechas históricas...

Cuando en reuniones de profesores, reuniones y charlas académicas, profesionales o políticas o en clase se habla de la brecha digital, algunos plantean que no tiene sentido enseñar pensamiento computacional, programación de computadores, inteligencia artificial o cualquier otro tipo de tecnología. El argumento es que tenemos brechas históricas aún sin resolver, como una lectura profunda y crítica y una capacidad cognitiva de resolver problemas mentalmente, sin usar máquinas.

Hay algo de cierto en eso. Nuestros micro-contextos regionales y nuestra Colombia tienen una desigualdad educativa profunda, con respecto a otros países. Para la muestra el último informe de la OECD y la encuesta de Empresarios por la Educación.

Pero nuestra época es digital, los gobiernos y las empresas más poderosas de planeta trabajan en proyectos complejos, que demandan ciudadanos digitales, profesionales digitales, seres humanos capaces de enfrentar retos difíciles en un ecosistema donde los robots son muy sofisticados, ágiles, mejores que los humanos en muchas tareas y con cierta inteligencia que abruma.

Por eso es fundamental cerrar esa brecha digital en paralelo con las demás brechas. Así lo leí hace algunos días en una entrevista de El País a la antropóloga chilena Ana María Raad:
“La educación requiere de habilidades que son tanto cognitivas, académicas, pero también relacionales y tecnológicas. Y ahí es donde se enmarca mi visión: se trata de no desconocer que hoy tenemos brechas profundas de aprendizajes básicos, pero si no abordamos las que vienen en el futuro, estamos duplicando esa brecha en el corto plazo también”...

"Y no se trata, dice, solamente de cambiar la forma de educar como respuesta a un mercado laboral desafiante, sino también para formar ciudadanos que puedan hacer frente a las coyunturas actuales como la crisis climática y los avances tecnológicos que ocurren a pasos agigantados. “Uno educa para que los jóvenes sean activos en la sociedad que les toca vivir, agentes de cambio y constructores de democracias”"
Leyendo estas palabras pensé en una analogía sencilla: consideremos la vida como navegar por el mar a través del planeta, únicamente navegar, manejando las necesidades básicas de un lugar para dormir, alimentación, relaciones sociales, etc. Nuestros estudiantes no saben nadar o saben parcialmente y en caso de requerir nadar podrían morir ahogados. Nuestros estudiantes no conocen los detalles básicos de la vida en el mar ni en un barco. Esa es la brecha educativa histórica. De paso, nuestros estudiantes van en una sencilla lancha con remos, mientras el océano está lleno de buques y submarinos gigantes. Esa es la brecha digital.


Como profesores y como Universidad tenemos una gran responsabilidad y debemos asumirla. La pandemia de hace seis (6) años nos ayudó, a la fuerza, con el diagnóstico y nos mostró los múltiples caminos a seguir. Es triste, vergonzoso y peligroso que sigamos anclados en el pasado.

La entrevista cierra con estas palabras:
“La inteligencia artificial utilizada para un modelo obsoleto tampoco va a mejorar la educación. Es decir, si tú sigues pidiendo resúmenes de la historia de Chile, la IA lo va a hacer mediocremente porque no tiene todo verificado y, además, no vas a generar mejor aprendizaje”.

“...Hay que tomar la batuta y no seguir reactivos, como lo hicimos con otras tecnologías como las redes sociales o los mismos teléfonos celulares”

“Si uno es más crítico, si uno de verdad cree y conoce que los niños pueden más y tienen capacidades para más, no nos deberíamos quedar tranquilos”.
ConTICtualizando, es urgente una reforma curricular, que implica una reforma del rol del profesor, con una actualización para cerrar su propia brecha digital, de manera que los profesores lideren en sus aulas de clase el cierre de las brechas históricas, usando correctamente las diversas herramientas tecnológicas.

Para mejorar la calidad de la educación hay que mejorar la calidad de los profesores

En el marco del Congreso Internacional: Gestión y Aseguramiento para la Calidad Académica, celebrado en Caracas los días 5 y 6 de febrero de 2026, UNESCO IESALC planteó tres items que deberían abordarse para mejorar la calidad de la educación, bajo la premisa que los profesores son un actor fundamental:

  1. Reformar en profundidad la formación docente universitaria: que ojalá no se quede en más títulos y certificados, sino que realmente genere impacto.
  2. Fortalecer el apoyo institucional y la innovación pedagógica a través de recursos, tiempo y comunidades de práctica: que ojalá sea innovación y no un reencauche de practicas viejas usando tecnologías nuevas, como está sucediendo con la Inteligencia Artificial.
  3. Alinear evaluación e incentivos para que la calidad docente sea un elemento clave en los sistemas de contratación y promoción: que ojalá no se convierta como el sistema de publicaciones y puntos, que degradó el sistema en malas publicaciones y sueldos astronómicos.

A los tres ítems anteriores yo agregaría lo siguiente:

  1. Rotación de los profesores y los cursos (materias o asignaturas): para que una misma persona no pase décadas repitiendo lo mismo sin transformaciones.
  2. Pasantías profesionales para profesores, para que vayan a empresas a trabajar como profesionales por un semestre o un año, al menos cada 5 años, con lo cual se logra oxigenar y aprender del mundo real, además de generar un ecosistema de cooperación entre la academia y el mercado.
  3. Rotación de cargos administrativos y de gobierno, con límites de tiempo, con modelos de gobernanza abiertos y colaborativos y con restricciones para que una misa persona no tenga al tiempo dos roles de poder o representación, evitando que el sistema se manipule y se degrade la democracia en autoritarismos, mediocridad y corrupción.
  4. Organización de los tiempos de dedicación, usando tecnología para verificar esos tiempos y esa dedicación y evaluando de manera permanente. Es clave que el profesor disponga de tiempos e incentivos para preparación de material educativo, preparación de evaluaciones, preparación de clases, evaluación, atención a estudiantes, escritura de informes (esa burocracia necesaria pero acotada), etcétera.
  5. Actualización curricular permanente, a lo largo de toda la vida, en coherencia con la tendencia de life long learning.
ConTICtualizando, se vale soñar, proponer esos sueños y trabajar por lograrlos. El primer paso, por supuesto, es derrocar a los poderosos que nos anclan y atrasan o convencerlos de que deben cambiar, porque no estamos en la edad media, ni en los años 80 del siglo pasado... ¡Ojalá!