viernes, 29 de mayo de 2026

¡De la ingeniería a la política!

Vivimos tiempos turbulentos y muchos creen que no es bueno hablar de política, lo consideran peligroso, se pueden perder amigos, se pueden deteriorar las relaciones familiares, se pone en peligro la vida... Pero eso es mentira, es todo lo contrario, no hablar de política nos pone en peligro. Recuerdo unas palabras de Alberto Linero hace 4 años:
"Creo que solo podremos ser un mejor país si somos capaces de entendernos en medio de nuestras diferencias, y ese entendimiento comienza en los espacios más íntimos y pequeños en los que compartimos, porque si no somos capaces de respetar y valorar más allá de cualquier ideología a aquellos que amamos, difícilmente podremos hacerlo con alguien a quien no conozcamos, y es allí donde nace la intolerancia y la violencia que estamos llamados a superar como sociedad."
Siempre he considerado que la política debe entenderse como el arte de convivir, lo cual implica, por lo menos, tres cosas: primero acordar reglas y respetarlas; segundo trabajar por los demás, servir, procurar el bien común y tercero combatir cualquier intento por infringir las dos anteriores.

Por eso cuando me invitaron a ofrecer una charla en la Universidad Industrial de Santander (UIS), en el marco del Festival Latinoamericano de Software Libre FLISOL2026, propuse la charla titulada "De la ingeniería a la política". En Youtube está el video y aquí está la presentación en Canva.



En esa charla comencé justificando la política con la siguiente cita de Sartori:

«...Saber de política es importante aunque a muchos no les importe, porque la política condiciona toda nuestra vida y nuestra convivencia. La ciudad perversa nos encarcela, nos hace poco o nada libres; y la mala política —que obviamente incluye la política económica— nos empobrece...»


«...While engineering programs are arming their students with a tremendous amount of valuable technical knowledge, this comes at the cost of their societal awareness...»

Y concluí recordando una editorial del periódico El Espectador, del 23 de febrero de 2025, que habla sobre la educación y los desafíos actuales y futuros:

«El reto es que estamos ante un cambio de paradigma, y no hay soluciones fáciles ni rimbombantes. Necesitamos atención, disposición, recursos y un trabajo articulado en todo el país: una conversación nacional sobre cómo vamos a permitir que nuestros colegios evolucionen. La crisis no da espera, el futuro de Colombia, literalmente, depende de lo que hagamos cuanto antes.»

El próximo fin de semana serán las elecciones presidenciales de Colombia. El ambiente es hostil, porque un candidato promete destripar a quienes piensan diferente, acabar con todo lo que suene a progreso, porque cualquier progreso es progresista y les sabe feo, a comunismo, dicen. Su promesa es regresar a los tiempos clásicos, a sus tiempos, a su pasado...

La política importa. Debemos asumir liderazgos y trabajar juntos por un futuro abierto, colaborativo, pluralista... 


lunes, 25 de mayo de 2026

Adopción, permisividad y control de la IA en Educación

Leí hace unos días un artículo titulado "Cómo los profesores regulan la IA en la universidad: evidencia de 31.000 syllabus de cursos", publicado por el Center for Studies in Higher Education de la Universidad de Berkeley.  Aquí una copia en PDF.




Hay varias cosas interesantes en el artículo, que aportan a los profesores universitarios y a los investigadores y ayudan a tomar decisiones en estos tiempos.

En primer lugar usaron inteligencia artificial para analizar 31.000 syllabus de cursos o programas detallados de cursos y contrastaron los resultados con el análisis de humanos.

En segundo lugar, es un estudio longitudinal en retrospectiva. Revisaron documentos entre 2021 y 2025 y estudiaron la evolución a través del tiempo, tanto de la adopción como de las políticas de permisividad y control de inteligencia artificial.

En tercer lugar, identificaron tendencias de adopción de inteligencia artificial por disciplinas. La siguiente figura muestra que las disciplinas de negocios y humanidades tienen más tendencia a la adopción de la IA:



En cuarto lugar identificaron cómo evolucionaron las políticas de permisividad o restricción y control de uso de inteligencia artificial. La siguiente figura indica que los programas de negocios alcanzaron un mayor grado de libertad, mientras las humanidades han limitado mucho más el uso de la IA:




Y en quinto lugar se basaron en un marco (framework) interesante basado en tareas, usado en economía e ingeniería industrial. Según el modelo usado, la inteligencia artificial puede tener tres grandes efectos en la educación: El primero es erosionar o desplazar actividades realizadas anteriormente, caso en el cual se suele restringir el uso de la IA. Por ejemplo, cuando el estudiante no lee un texto y pide el resumen a la IA. El segundo es crear nuevas actividades, lo cual genera innovación, según las habilidades digitales previas. Y el tercero es transformar y mejorar las prácticas tradicionales, una evolución de la educación. La siguiente figura corresponde al modelo empleado en el estudio:



A diario aparecen nuevos estudios al respecto y seguirán apareciendo por unos años más, mientras la educación universitaria logra su transformación o pierde la carrera contra el mercado y el sistema... El llamado sigue siendo el mismo de hace 2 años, de hace 6 años en la pandemia,  de hace 10 años con el auge de la nube y de toda la vida: la educación universitaria requiere una transformación estructural. Mientras eso sucede, los profesores tenemos la responsabilidad política de seguir adelante y de tomar decisiones pese al contexto de inercia que aún no se logra superar...

jueves, 21 de mayo de 2026

Magnífica Humanitas - Inteligencia Artificial, Valores Humanos y Religión

El pasado 15 de mayo el Papa León XIV publicó su primera encíclica, titulada Magnífica Humanitas: sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial, principalmente centrada en el valor del ser humano frente a las tendencias tecnológicas y en particular la inteligencia artificial IA. La conclusión de la encíclica inicia con el siguiente fragmento:

229. «Que cada cual se fije bien de qué manera construye» (1 Co 3,10): son palabras de san Pablo, que exhorta a los cristianos de Corinto a custodiar la unidad. Amadísimos hermanos y hermanas, nos hemos interrogado sobre el mundo que estamos construyendo, preguntándonos qué significa custodiar a la persona humana en el tiempo de la IA.

¿Nos fijamos en las consecuencias que tienen nuestras acciones para los demás? ¿Se fijan los poderosos en las consecuencias de sus decisiones y acciones? ¿Nos fijamos (se fijan) en lo que estaba antes, los fundamentos, la arquitectura (siguiendo la cita de Corintios)? Es muy probable que no, cada quien vive en la burbuja de sí mismo y ahí está el riesgo actual frente a la IA.

El capítulo 3 se centra totalmente en la IA, pero más que el artefacto revisa las acciones humanas en torno a ese artefacto y más específicamente revisa lo relacionado con el poder:

93. Este paradigma se ha extendido rápidamente en los últimos años, también como efecto de la difusión de la IA, las ciencias cognitivas, la nanotecnología, la robótica y la biotecnología. En sí mismas, dichas innovaciones pueden ser una gran ayuda para el desarrollo humano integral y el cuidado de la Casa común. Pero, precisamente por su poder, pueden actuar como un acelerador del paradigma tecnocrático y, por ello, necesitan un nuevo marco espiritual, ético y político. Más poderoso no significa necesariamente mejor. En este sentido, siguen siendo actuales las palabras de Romano Guardini: «El hombre moderno no está preparado para utilizar el poder con acierto».

Entonces, como ya lo han dicho muchas personas, la cuestión de la inteligencia artificial es política y por esa razón requiere transparencia, comunicación, colaboración, el concurso de todas las personas en cada contexto, en lugar de la supremacía de unos pocos. Como dice más adelante en el mismo capítulo:

103. Confiar, en la práctica, a un algoritmo el poder de seleccionar quién es digno y quién no, sin que nadie asuma el peso de la decisión, significa encomendarle la tarea de redefinir los límites de las posibilidades humanas. Lo que disminuye, en este proceso, no es sólo la empatía hacia el excluido, que puede ser imitada artificialmente, sino la responsabilidad política, porque el descarte de los débiles queda revestido de una neutralidad y una objetividad ante las cuales es imposible protestar. Y, de ese modo, la injusticia se realiza silenciosamente y la compasión, la misericordia y el perdón, no como simple apariencia, sino como gestos políticos, desaparecen del horizonte.

¿Qué hacer entonces? La misma encíclica nos ofrece respuestas:

105. Para que la IA respete la dignidad humana y sirva realmente al bien común, es esencial que las responsabilidades estén claras en todas las etapas: desde quienes diseñan y programan los sistemas hasta quienes los utilizan y quienes resuelven confiarles las decisiones concretas. En muchos casos, sin embargo, los procesos internos que conducen a un resultado pueden ser poco transparentes, y eso hace más difícil atribuir responsabilidades y corregir los errores. Es aquí donde se vuelve decisivo lo que llamamos “responsabilidad” (accountability): la posibilidad de identificar quién debe “rendir cuentas” de las decisiones, motivarlas, controlarlas y, cuando es necesario, cuestionarlas y remediar los daños que derivan de ellas.

106. Pedir prudencia, controles rigurosos y, en ocasiones, también una ralentización en la adopción de la IA no significa estar en contra del progreso, sino ejercitar un cuidado responsable hacia la familia humana. Esta exigencia es aún más urgente porque existe a menudo un desequilibrio entre la velocidad del desarrollo tecnológico y el ritmo al que maduran la conciencia, las normas, los controles y las instituciones capaces de gobernar sus efectos. No basta invocar genéricamente la ética; se necesitan marcos jurídicos adecuados, vigilancia independiente, educación de los usuarios, una política que no renuncie a su tarea. De otro modo, el cambio será gobernado sólo por lógicas tecnocráticas y presentado como necesario e imprescindible, terminando por imponer reglas dictadas por quienes poseen datos, infraestructuras y capacidad de cálculo.

Conviene comenzar por leer toda la encíclica, que debería considerarse por las personas en posición de poder y también debería ser una lectura en las clases universitarias. Hay mucha sabiduría en este documento, como el penúltimo párrafo de ese tercer capítulo:

129. El humanismo cristiano no rechaza la ciencia ni la técnica, sino que las asume con gratitud y realismo, y las sitúa “con los pies en la tierra” dentro de una vocación más alta. La inteligencia creativa del ser humano es un don que puede aliviar sufrimientos y abrir nuevas posibilidades, pero debe permanecer ordenada al bien común, a la justicia, al cuidado de los frágiles y de la creación. En este sentido, la verdadera alternativa no está entre el entusiasmo y el miedo, sino entre dos modos de construir: un progreso que sirve a la persona y a los pueblos, o un progreso que los doblega a lógicas de poder. Al final, la pregunta decisiva sigue siendo la indicada por san Juan Pablo II: la IA, ¿«hace la vida del hombre sobre la tierra, en todos sus aspectos, “más humana”?; ¿la hace más “digna del hombre”?». [138] Si la respuesta es “sí”, entonces podemos reconocer en ella una posibilidad buena para usar con responsabilidad, en un camino de reconstrucción compartida y paciente, según el modelo del renacimiento de Jerusalén narrado en el libro de Nehemías. Si, en cambio, el poder crece mientras el corazón se marchita y los vínculos se rompen, entonces estamos frente a una nueva versión de Babel: una construcción grandiosa, pero inhumana.

Dejo por aquí una copia en PDF del documento y ojalá existan espacios de diálogo y construcción colectiva al respecto...

jueves, 14 de mayo de 2026

Dime qué carrera estudias y te diré tu orientación política

Encontré una publicación en Twitter que referencia a un paper muy interesante (con todos sus anexos) donde se concluye que hay una relación fuerte entre los programas académicos universitarios y la tendencia política de los estudiantes y graduados. Al parecer, la orientación política y lo que estudia una persona tienen alguna relación especial:
  • Humanidades: Tendencia a la izquierda.
  • Economía y Negocios: Tendencia a la derecha.
  • Ingeniería, Salud y Educación: Pequeños efectos hacia la derecha.
Dejo por aquí una copia en PDF del paper, por si se pierde y dejo un pantallazo del resumen y los datos generales...


Ojalá las universidades tengan más programas académicos de humanidades y ojalá la formación en política sea abierta a cualquier disciplina, para que cada quien decida mejor. Estoy seguro que la democracia mejora con una buena formación en política, sin fanatismo ni fideísmo, porque en la sociedad todo "ismo" genera "istmos", toda bandera genera un muro...

Inteligencia Artificial y Pensamiento Computacional ¿Pueden pensar las máquinas?

Estuve releyendo una conferencia famosa del profesor Disjkstra, que realiza una crítica al tecnosolucionismo, la cual sigue vigente en los tiempos actuales de inteligencia artificial. Aquí una copia en PDF.

De dicha conferencia sale la expresión popular que suelo citar en charlas y clases sobre IA:

"...the question whether computers can think is just as relevant and just as meaningful as the question whether submarines can swim..."

"...la cuestión de si las computadoras pueden pensar es tan relevante y significativa como la cuestión de si los submarinos pueden nadar..."


Hay otro fragmento en esa conferencia que hoy podríamos adaptarlo a la inteligencia artificial:
"...You may, for instance, have noticed that now microprocessors are sold with precisely the same aggressive blackmail as was customary in the selling of encyclopedias. If you care about the future of your children, you had better acquaint them now... etc. Only the ones blind beyond redemption will fail to see the similarity. Seeing the similarity, however, means a beginning ability not to exclude that microprocessors will be equally helpful, reliable, and hence dispensable, as the average encyclopedia..."

Uno de los problemas permanentes de la tecnología es pensarla como un artefacto neutral, que se introduce en un contexto para que haga cosas que antes hacían los humanos y que no lleva implícita ninguna otra intención y ningún otro efecto.

En realidad no hay tal neutralidad y por eso existe un mercado tecnológico, el popular Silicon Valley, que en tiempos del ex presidente Ivan Duque solíamos llamar Cynical Valley. Justamente oía la propuesta del candidato De La Espriella sobre reducir el Estado mediante la digitalización de todos los documentos y trámites, muy al estilo de Ivan Duque durante la pandemia con CononaApp.

Ojalá la gente leyera más a Disjkstra...