Vivimos tiempos turbulentos y muchos creen que no es bueno hablar de política, lo consideran peligroso, se pueden perder amigos, se pueden deteriorar las relaciones familiares, se pone en peligro la vida... Pero eso es mentira, es todo lo contrario, no hablar de política nos pone en peligro. Recuerdo unas palabras de Alberto Linero hace 4 años:
"Creo que solo podremos ser un mejor país si somos capaces de entendernos en medio de nuestras diferencias, y ese entendimiento comienza en los espacios más íntimos y pequeños en los que compartimos, porque si no somos capaces de respetar y valorar más allá de cualquier ideología a aquellos que amamos, difícilmente podremos hacerlo con alguien a quien no conozcamos, y es allí donde nace la intolerancia y la violencia que estamos llamados a superar como sociedad."
Siempre he considerado que la política debe entenderse como el arte de convivir, lo cual implica, por lo menos, tres cosas: primero acordar reglas y respetarlas; segundo trabajar por los demás, servir, procurar el bien común y tercero combatir cualquier intento por infringir las dos anteriores.
Por eso cuando me invitaron a ofrecer una charla en la Universidad Industrial de Santander (UIS), en el marco del Festival Latinoamericano de Software Libre FLISOL2026, propuse la charla titulada "De la ingeniería a la política". En Youtube está el video y aquí está la presentación en Canva.
En esa charla comencé justificando la política con la siguiente cita de Sartori:
«...Saber de política es importante aunque a muchos no les importe, porque la política condiciona toda nuestra vida y nuestra convivencia. La ciudad perversa nos encarcela, nos hace poco o nada libres; y la mala política —que obviamente incluye la política económica— nos empobrece...»
Y seguí argumentando con una trilogía de artículos en los que se hace explícita la importancia de la formación política en ingeniería. Uno de esos artículos dice lo siguiente:
«...While engineering programs are arming their students with a tremendous amount of valuable technical knowledge, this comes at the cost of their societal awareness...»
Y concluí recordando una editorial del periódico El Espectador, del 23 de febrero de 2025, que habla sobre la educación y los desafíos actuales y futuros:
«El reto es que estamos ante un cambio de paradigma, y no hay soluciones fáciles ni rimbombantes. Necesitamos atención, disposición, recursos y un trabajo articulado en todo el país: una conversación nacional sobre cómo vamos a permitir que nuestros colegios evolucionen. La crisis no da espera, el futuro de Colombia, literalmente, depende de lo que hagamos cuanto antes.»
El próximo fin de semana serán las elecciones presidenciales de Colombia. El ambiente es hostil, porque un candidato promete destripar a quienes piensan diferente, acabar con todo lo que suene a progreso, porque cualquier progreso es progresista y les sabe feo, a comunismo, dicen. Su promesa es regresar a los tiempos clásicos, a sus tiempos, a su pasado...
La política importa. Debemos asumir liderazgos y trabajar juntos por un futuro abierto, colaborativo, pluralista...
No hay comentarios:
Publicar un comentario