lunes, 27 de abril de 2026

La paradoja de las brechas digitales e inteligencia artificial, frente a las restricciones y controles para menores de edad

Vivimos una época de cambios acelerados y profundos y de paradojas. Una de las paradojas interesantes es la tendencia a impedir que los niños y jóvenes usen tecnologías y accedan a redes sociales o de regular su acceso. Esto debido a los diversos riesgos e implicaciones que se han identificado. En contraste, al mismo tiempo, paradójicamente, se requiere cerrar las brechas digitales, que la tecnología se involucre en el contexto educativo, en especial la Inteligencia Artificial.

La tecnología como enzima educativa ha sido una tendencia permanente desde los tiempos de Seymour Papert, con su tortuga Logo. Textualmente, según el sitio web del gran profesor Papert:
"children using computers as instruments for learning and for enhancing creativity, innovation, and "concretizing" computational thinking".
Papert fue el primero en hablar sobre pensamiento computacional, algo que es un imperativo desde hace 20 años, cuando Jeannette Wing publicó su primer artículo al respecto en ACM (por si no hay acceso, aquí una copia en PDF). Según Wing, después de leer y escribir y dominar la aritmética básica, lo más importante es el pensamiento computacional. Su artículo seminal concluye diciendo:
"We’ll thus spread the joy, awe, and power of computer science, aiming to make computational thinking commonplace".
Regresando a Papert, el gran promotor de la tecnología en la educación fue discípulo doctoral del pedagogo Piaget, de quien tomó prestadas algunas ideas de eso que llaman "constructivismo" y creó el "construccionismo", enfatizando el "hacer", la "acción", la "experiencia activa" como eje fundamental del aprendizaje.

Y no es casual que Papert sea el supervisor doctoral del profesor Mitchel Resnick, creador de Scratch, el lenguaje de bloques y herramienta por excelencia para desarrollar pensamiento computacional y aprender a programar (no fueron jamás y no son los diagramas de flujo). Reskick siguió el camino soñado por su maestro y propone (aún vigente) algo que llama Lifelong Kindergarten, afirmando que todos debemos seguir aprendiendo como niños en el "kinder", imaginando, creando, jugando, compartiendo... Que sean sus propias palabras las que nos ayuden a entender ese enfoque de la tecnología en la educación:
"In kindergartens these days, children spend more time with math worksheets and phonics flashcards than building blocks and finger paint. Kindergarten is becoming more like the rest of school. In Lifelong Kindergarten, learning expert Mitchel Resnick argues for exactly the opposite: the rest of school (even the rest of life) should be more like kindergarten. To thrive in today's fast-changing world, people of all ages must learn to think and act creatively—and the best way to do that is by focusing more on imagining, creating, playing, sharing, and reflecting, just as children do in traditional kindergartens".
Ninguno de ellos propuso dejar a los niños, jóvenes y adultos en solitario, a merced de la tecnología, sus fabricantes y el mercado. Su propuesta era que los profesores y los padres de familia estuviesen altamente capacitados y trabajaran con sus estudiantes, aprovechando el poder disruptivo de la tecnología. Entonces, la paradoja que hoy vemos es resultado de un fracaso de los currículos, de los expertos en pedagogía y del sistema educativo.

Al mercado de tecnología, a los grandes millonarios que dominan las grandes empresas de Silicon Valley solo les importa su dinero, su poder, su crecimiento, su evolución, su revolución digital. La muestra es la sanción ejemplar a las redes sociales, por generar adicción, no solo en los niños, pero en especial en los niños. La fotografía y los titulares llaman mucho la atención, pero conviene mirar de cerca y en detalle todas las implicaciones.



Hay evidencia abundante de los riesgos  y daños de la tecnología y las redes sociales en los niños. Por ejemplo, el impacto negativo de los videos cortos, la adicción a las redes sociales, los patrones y condiciones que determinan esa adicción y los diversos problemas de salud que se derivan de las tecnologías digitales. Y no solamente en los niños. Hay hay trabajos sobre el impacto de la inteligencia artificial en las habilidades de las personas y en el trabajo.  En Colombia, el pedagogo Julián de Zubiría ha insistido mucho en el tema y hay una entrevista interesante que muchos profesores deberían ver. Allí afirma que "Ningún niño, ninguno, antes de los seis años debería tener una tableta", además de hablar sobre las debilidades del sistema educativo de nuestro país. En mi canal de YouTube hice una copia de esa entrevista.


Y hay un artículo en el periódico El Tiempo con un título muy sugestivo: "La ‘imbecilización’ de los colegios en Colombia", el cual contrasta con los programas de gobierno como computadores y tabletas para educar...

Por eso muchos países ya han legislado y otros están evaluando cómo controlar y restringir el acceso a tecnologías, redes sociales e inteligencia artificial. Para el caso de niños y jóvenes, un artículo en La República muestra el mapa mundial con el estado de restricciones.



Y en Colombia, por ahora, está la Ley 2489 de 2025, de entornos digitales sanos para niños y adolescentes y está para comentarios el decreto reglamentario. Aquí hay un pequeño resumen de las propuestas, lástima que la universidad y la región no son parte de estas conversaciones. Están en su cómoda burbuja de podere en intereses particulares...

ConTICtualizando: 1) Hay una paradoja entre restringir y controlar el acceso  y uso de la tecnología y la urgencia de cerrar las brechas digitales e involucrar la inteligencia artificial en la educación. 2) Esa paradoja revela un fracaso del sistema educativo, de los expertos en pedagogía y currículo, de los profesores y universidades. 3) Como dice Julián de Zubiría, debemos trabajar en equipo, juntar diferencias, trabajar en conjunto para transformarnos, para transformar la educación...

¿Seremos capaces de juntarnos y liderar la transformación digital de la educación? ¿Seguiremos en un modelo burocratizado, dependiendo de la letra pequeña, de las leyes, decretos... de cumplir por cumplir, en apariencia, sin realmente cambiar las prácticas? ¿Seguiremos ver el tiempo pasar y el mundo cambiar mientras la educación sigue siendo la misma de tiempos pasados?

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