jueves, 25 de enero de 2018

Leyendo a Nicholas Carr X (capítulos 10 y 11 y conclusión)

En la primera entrada de éste blog se planteó como objetivo aportar a la literatura de las TIC pero con énfasis en el contexto, apelando al juego de palabras ConTICtualizando: "contextualizar las TIC". Allí se citaron tres libros muy interesantes, de los cuales Atrapados de Nicholas Carr cubre muy bien las dos caras de las TIC en la sociedad moderna, según lo que propone Robert W McChesney: la cara entusiasta (muy optimista pero visionaria) y la cara escéptica (realista pero pesimista). En la mayoría de entradas anteriores hay resúmenes de las ideas más relevantes de éste libro. En ésta entrada se revisan los dos últimos capítulos (Tu dron interno y El amor que pone orden en el cenegal) y se concluye sobre el libro, aunque segúramente en otras entradas se seguirá publicando sobre temas similares y sobre el mismo autor, como por ejemplo un artículo reciente titulado Cómo los teléfonos inteligentes secuestran (hijack) nuestra mente.

El capítulo diez (Tu dron interno) regresa al lugar común de la ética (juego de palabras eTICa), argumenta con mayor detalle y plantea una conclusión bastante fuerte: "si no entendemos las motivaciones comerciales, políticas, intelectuales y éticas de las personas que crean nuestro software, o las limitaciones inherentes al procesamiento automatizado de datos, nos exponemos a la manipulación. Nos arriesgamos como dice Bruno Latour, a sustituir nuestras propias intenciones con las de otros, sin darnos incluso cuenta de que se ha producido el reemplazo. Cuanto más nos habituamos a la tecnología, mayor es ese riesgo". Básicamente es un llamado a no ser pasivos, fijar posiciones y actuar respecto a nuestra época dominada por TIC, en realidad dominada por quienes tienen el monopolio de las TIC. Éste capítulo plantea que hay las TIC modernas generan un círculo que puede ser virtuoso o vicioso, según las decisiones que se tomen. Moralmente estamos obligados a dejar avanzar el progreso de las TIC, pero teniendo total claridad y conocimiento de las habilidades que nos roba los riesgos que trae, de manera que podamos decidir en lugar de ser manipulados.

El último capítulo concluye con un poema de Robert Frost, titulado La siega (Mowing):

There was never a sound beside the wood but one,
And that was my long scythe whispering to the ground.
What was it it whispered? I knew not well myself;
Perhaps it was something about the heat of the sun,
Something, perhaps, about the lack of sound—
And that was why it whispered and did not speak.
It was no dream of the gift of idle hours,
Or easy gold at the hand of fay or elf:
Anything more than the truth would have seemed too weak
To the earnest love that laid the swale in rows,
Not without feeble-pointed spikes of flowers
(Pale orchises), and scared a bright green snake.
The fact is the sweetest dream that labor knows.
My long scythe whispered and left the hay to make.


Carr resalta del poema la frase "La realidad es el sueño más dulce que el trabajador conoce" que básicamente se puede equiparar con "Caminante no hay camino, se hace camino al andar" o "La utopia sirve para caminar".




Lo poético de éste argumento no le resta formalidad y credibilidad al resto del libro. Por el contrario, Carr retoma argumentos de capítulos anteriores, como los luditas que se opusieron a la primera revolución industrial y los argumentos psicológicos de Csikszentmihalyi  sobre el flujo vital y la paradoja del trabajo. Además, aún finalizando el libro, Carr no deja de sorprender con referencias interesantes y valiosas, como el origen de la palabra "robot",  proveniente del checo, por una obra de teatro del año 1920 "Rossumovi univerzální roboti (Robots Universales Rossum)" del autor Karel Čapek. De acuerdo a éste origen, la palabra robot se originó como una metáfora amo-esclavo, donde las herramientras son esclavas de los humanos, es decir, creamos herramientas para servirnos de ellas.


Sin autor disponible - Fuente Pinterest

Carr regresa siempre a la ética y propone una idea muy interesante: "Por ignorancia, vagancia o timidez hemos convertido a los luditas en caricaturas, símbolos del atraso. Asumimos que cualquiera que rechaza una nueva herramienta en favor de una más antigua es culpale de nostalgia o de tomar decisiones sentimentales en lugar de con la razón". Pero "lo que hace a una herramienta superior a otra no tiene nada que ver con su novedad. Lo que importa es cómo nos agranda o empequeñece, cómo moldea nuestra experiencia con la naturaleza". Por eso el desafío al que nos enfrentan las TIC es responder la pregunta planteada al inicio del libro: ¿Qué significa ser humano? Considerar esa pregunta es fundamental para que las TIC no cambien la esencia humana. Pues la automatización moderna nos quita la memoria, la atención, la creatividad, la autonomía, nos quita todo. La metáfora del robot se invierte: Ahora los robots son los humanos, esclavos de las TIC, esclavos de los intereses de quienes moldean el mercado de las TIC (IoT, Big Data, Inteligencia Artificial).

ConTICtualizando: (i) Las TIC no importan, no son lo más importante, hay otros factores diferenciadores que son los realmente estratégicos, tal como lo planteó Carr en su primer libro. (Does IT matter?). La humanidad, en especial los tomadores de decisiones y quienes definen las políticas públicas, equivocádamente, caen en el mito del tecnosolucionismo  y se olvidan del sistema, pierden el contexto, la visión holística. En algun otro lugar escribí y dije que la situación mundial se puede resumir en la "teoría de la media": la inmediatez y lo mediático (posiblemente lo leí o lo escuché y lo olvidé o simplemente lo pensé, no tengo referencia). Al caer en ese vacío, las TIC siguen "progresando" pero la humanidad fracasa en lo importante.

(ii) La éTICa es clave para resolver la situación. Los académicos tenemos la obligación de mantener la investigación y divulgación sobre las consecuencias (buenas o malas) de la automatización y sobre la humanización de las TIC: ¿cómo conseguir que las TIC sean orientadas al progreso de la humanidad en lugar de intereses oscuros de monopolios políticos y económicos? Puesto que las TIC se convirtieron en el statu quo y ahora todo en la educación involucra TIC, nuestro compromiso ético es procurar un equilibrio para minimizar en nuestros estudiantes los efectos adversos de las TIC y potencializar los efectos positivos, pues son nuestros estudiantes quienes conformarán la sociedad del futuro.

(iii) Lo anterior no implica que las TIC sean malas y que debamos combatirlas como en las películas de ciencia ficción. La bondad o maldad de las TIC reside en los intereses e intenciones del mercado TIC, el cual es regulado por gobiernos, sector privado y ciudadanía, así que la ciudadanía debe ser más participativa y crítica, y muy objetiva. Es aquí donde reside la responsabilidad académica de quienes nos dedicamos a la formación de profesionales TIC. A diario debemos ConTICtualizar...

miércoles, 24 de enero de 2018

Leyendo a Nicholas Carr IX (capítulos 7, 8 y 9)

Los capítulos siete (7), ocho (8) y nueve (9) de Atrapados de Nicholas Carr están relacionados en el sentido de presentar el mal, la cura y lo que podría suceder en el futuro próximo. El capítulo siete (7) se titula Mundo y Pantalla y amplía, con varios ejemplos, la explicación de los sacrificios humanos de la automatización moderna, de las TIC. El capítulo ocho (8) se titula Automatización para las Personas y argumenta que conviene cambiar el diseño de las TIC para que sea centrado en los usuarios y no en la tecnología, para que se potencien las habilidades humanas y se minimicen los efectos adversos de la automatización. Y el capítulo nueve (9), titulado Interludio con un ladrón de tumbas, plantea una crítica a los videojuegos, al concepto de gamificación y el riesgo de manipulación y adicción que generan las TIC y que augura un futuro degradante para la humanidad.

Mundo y Pantalla argumenta que las TIC separan al hombre del mundo real, separan la mente del cuerpo, atrofian zonas del cerebro y partes del cuerpo, acaban con la memoria, la coordinación motora, las habilidades manuales, la creatividad, la cultura. Las TIC convierten al humano en un robot biológico esclavo de las máquinas. El capítulo describe con detalles varios ejemplos: Primero narra la pérdida de sabiduría ancestral de los inuit (tribus del ártico o esquimales) por el uso de GPS (Global Positioning System), lo que se replica en cualquier tipo de viajero (pilotos, marineros, camioneros, cazadores, etc).

Inuit en el polo ártico - Fuente Wikipedia
Los inuit se orientaron por siglos usando sus sentidos, percibiendo la dirección del viento, las corrientes de agua, las estrellas y hasta el comportamiento de los animales; nunca usaron mapas ni brújulas, ningún tipo de tecnología artificial. Esto implicaba una comunión entre el hombre y su entorno, el hombre y la naturaleza, inteligencia humana para sobrevivir ecológicamente. Pero desde el año 2000, con el cambio de regulaciones del gobierno, fue posible comenzar a usar GPS y los jóvenes inuit se apresuraron a usarlos, saltándose así la necesidad de un aprendizaje riguroso y extenso y acabando con una tradición ancestral que se trasmitía de generación en generación. Las tradiciones son lo primero con lo que acaban las TIC y eso no se puede juzgar a priori como bueno o malo. Lo malo es la pérdida progresiva de habilidades humanas, muchas de las cuales se han logrado mantener gracias a las tradiciones.

A través de la historia, los humanos han creado herramientas para mejorar su estilo de vida y para progresar. Los mapas y las brújulas, por ejemplo, fueron por muchos años las tecnologías usadas por cualquier tipo de viajero. Éste tipo de tecnologías fueron benignas con la memoria, los mapas cognitivos, la atención y comunión entre el individuo y la naturaleza durante el viaje. Pero con los GPS se inhibe totalmente la experimentación del mundo físico, el mundo real desaparece y se reduce a un pequeño mundo virtual que cabe en una pantalla.

Antiguas Tecnologías de Navegación (brújula, mapas, sexante) - Fuente https://goo.gl/avF6xy

Al respecto, Carr cita un artículo titulado el Cerebro Externalizado (The Outsourced Brain), el cual tiene una frase muy interesante sobre los sacrificios de la humanidad por el progreso de las TIC, sacrificios que se reflejan principalmente en los jóvenes, en las juevas generaciones: "Sus teléfonos son inteligentes por lo que ellos no necesitan serlo. Hoy los jóvenes renuncian a la memoria antes de que puedan perderla" (y en inglés "Their smartphones are smart, so they don’t need to be. Today’s young people are forgoing memory before they even have a chance to lose it."). Carr plantea la pregunta de rigor y ofrece respuestas poco alentadoras: ¿A quién le importan los sacrificios humanos que demanda el progreso de las TIC?  Con un GPS no se necesita saber de dónde se viene, para dónde se va ni dónde se está, lo que interesa es la productividad, la eficiencia, ir de un lugar a otro rápido y sin inconvenientes. Pero, dice Carr "las tareas que nuestras serviciales deidades digitales nos inducen ver como una carga pueden resultar vitales para nuestra salud, felicidad y bienestar".

Además de la navegación y los GPS, un segundo ejemplo que ofrece Carr es el de los arquitectos, ingenieros y, en general, cualquier profesión que usa TIC como herramienta de apoyo para sus diseños. Ahora se pasa más tiempo en el teclado y frente a la pantalla que pensando. Además, los ordenadores hacen que todo sea tan rápido que el factor humano desaparece de la ecuación, no hay tiempo para la creatividad humama. En lugar de que las TIC sean una extensión de la inteligencia humana, los humanos pasamos a ser el apéndice de las máquinas. Dice Carr que "con el ordenador el hombre ha logrado una perversidad, diseñar una herramienta que roba el placer corporal de trabajar con herramientas". Con ésta frase se da paso al siguiente capítulo, ¿cómo humanizar el diseño de las TIC? ¿cómo conseguir que las TIC no le roben al humano su inteligencia sino que le permitan seguir progresando?

Caricatura Crítica, Hombre esclavo de las TIC -  Fuente https://goo.gl/idy3aR

En el capítulo ocho (8), Automatización para las Persona, Carr plantea dos ideas: (i) la importancia de la ergonomía en las TIC o diseño centrado en el usuario, es decir, la posibilidad de cambiar la dirección que hoy han tomado la TIC y que va en perjuicio de la humanidad. (ii) Nuevamente los aspectos éticos y económicos en el diseño de TIC, pues hoy se sacrifica el factor humano a cambio de la productividad, eficiencia y progreso del mercado TIC. Textualmente Carr afirma que "no se puede optimizar una máquina y luego forzar al humano a adaptarse (al estilo taylorista), por el contrario, la máquina debe diseñarse para que le convenga al humano", esa es precísamente la meta de la ergonomía como ciencia y arte. Sin embargo, "la cautela respecto a los efectos de las TIC (y la automatización en general) en las mentes y cuerpos de las personas se obstaculiza por el deseo de eficiencia [...] por el afán de lucro, de progreso, se desprecia lo humano".

El capículo nueve (9) inicia comentando lo que se siente al jugar Red Dead Redemption, un videojuego tipo Xbox ambientado en el antiguo oeste. Carr plantea que no defiende los videojuegos aunque algunas de sus técnicas podrían ayudar a mejorar la memoria, la concentración y la motivación. Es un capítulo corto, un interludio, la estrategia de Carr para cambiar de idea y avanzar en su libro. Al finalizar el capítulo hay un párrafo que muestra claramente el estado actual y el futuro en materia de TIC, ética y productividad: "Google, Facebook y otros fabricantes de software personal terminan por degradar y disminuir cualidades de carácter que, al menos en el pasado, han sido consideradas esenciales para una vida completa y vigorosa: ingenio, curiosidad, independencia, perseverancia, atrevimiento...". Además de las habilidades que en otros capítulos ya se comentaron, como la memoria de corto y largo plazo, la concentración, la atención, en general, habilidades involucradas en la inteligencia natural que se ven mermedas por la inteligencia artificial.

Aunque hay esperanzas para enderezar el camino, va a ser muy difícil. Las TIC son ahora el paradigma predominante, son el statu quo y moldean todos los contextos de la sociedad. Se va a depender mucho de voluntades políticas, capaces de escuchar a todas las partes y no sólo a  los monopolios del mercado TIC. La solución está en nuestra manos. Como humanos tendemos a ser perezosos y también a dejarnos llevar por el sistema, por el statu quo. En lugar de elegir TIC que desafíe nuestras mentes, que estimule nuestra memoria y nuestra creatividad, optamos por el camino fácil, nos quedamos con la complacencia y el sesgo que derivan de la automatización. En lugar de ejercitarnos realizando los cálculos aritméticos que sufrimos aprendiendo y nos ayudaron a formar mapas cognitivos robustos, ahora preferimos abrir una hoja de cálculo o una calculadora simple. En lugar de ejercitar nuestras manos escribiendo, copiamos y pegamos. En lugar de cultivar nuestra ortografía, confiamos en la erudición de la máquina. Si esa complacencia es aprovechada por los monopolios económicos y políticos, por los medios de comunicación, por los corruptos y delincuentes, como está ocurriendo en éste momento, la sociedad se irá a un abismo oscuro de la virtualidad y pasaremos a ser zombis conectados a Internet. Es fundamental mantenermos informados y críticos, pero sobre todo, debemos hacernos partícipes del mundo global, debemos mantenernos ConTICtualizando...





martes, 23 de enero de 2018

El ordenador administrativo - Leyendo a Nicholas Carr VIII

El sexto capítulo de Atrapados de Nicholas Carr se titula El Ordenador Administrativo y principalmente plantea dos ideas relacionadas con la productividad de las TIC y la ética:

TIC y productividad (individuos y organizaciones)


En una entranda anterior se había mencionado el fenómeno contradictorio de los computadores conocido como Paradoja de la Productividad. Es un fenómeno que no sólo aplica al nivel amplio de la economía y las organizaciones sino también al individuo, al ser humano. Por ejemplo, un artículo reciente titula y explica que "los teléfonos inteligentes (smartphone) nos están haciendo estúpidos, antisociales y enfermos". El artículo muestra una caricatura de 1907 donde se hacía una crítica al telégrafo (que era la tecnología de moda en esa época) y explica detalládamente las distracciones que generan la TIC modernas, la reducción en la productividad individual y sus consecuencias en la salod mental, física y social de las personas.

Fuente https://beta.images.theglobeandmail.com/1fb/news/national/article37511448.ece/BINARY/w780/punch-cartoon.jpg

Además de éste tipo de artículos de opinión, que argumentan y defienden la tesis de que las TIC son peligrosas para la sociedad y que es fundamental mantener la vigilancia y el debate al respecto, también hay artículos con evidencia científica, como por ejemplo la reducción de productividad individual debido al uso del correo electrónico y su repercución en la productividad de las organizaciones. La lectura crítica de este tipo de documentos deja como enseñanza la importancia de estudiar los efectos de las TIC en los individuos. Son los individuos quienes se agrupan para conformar equipos de trabajo, grandes empresas y organizaciones, movimientos políticos que gobiernan y, en general, se agrupan conformando la sociedad, una sociedad que de manera conjunta se autoregula y define su futuro, para progresar o para extinguirse. 

Carr explica muy bien ésta situación en su sexto capítulo: Primero explica que "la automatización cambia el comportamiento de las personas y la forma de realizar el trabajo de maneras virtualmente imposibles de predecir, y que pueden ir directamenten contra de las expectativas" y más adelante cita un libro antiguo de 1958 para afirmar que "cuánto más automática es la máquina, menos tiene que hacer el operador". Además, previamente ya había afirmado que el humano tiende a volverse perezoso con las TIC y que esa situación, entre muchas otras, originan que los humanos pierdan habilidades fundamentales.

Carr refuerza sus argumentos presentando evidencias desde los inicios de la primera revolución industrial hasta nuestros tiempos. Sus críticas no son un tema de moda, son un tema de siempre, son una lucha permanente para lograr un equilibrio entre la humanidad y el progreso que trae la automatización. No se trata de impedir ese progreso sino de evitar que perdamos la esencia humana que es lo que realmente genera el progreso, pues se genera el mito de que son las TIC lo que causa el progreso y se ignora a los humanos capaces de crear y usar TIC, se olvidan las capacidades y prácticas de los individuos. Carr cita a Adam Smith quien planteó que la degradación de las habilidades humanas eran una consecuencia desafortunada de la mejora en la productividad y eficiencia que trae la automatización: "El hombre que pasa su vida entera realizando algunas operaciones simples, de las cuales los efectos son también, quizá, siempre los mismos, o muy parecidos, no tiene ocasión de ejercitar su entendimiento o su inventiva para encontrar remedios a las dificultades... Naturalmente pierde el hábito y se vuelve tan estúpido e ignorante como le sea posible a una criatura humana...".

Carr concluye su capitulo planteando que la Inteligencia Artificial, como cúspide actual de la automatización, es "eminentemente práctica y productiva" pero "absolútamente carente de curiosidad, imaginación y sentido real del mundo", básicamente las TIC no son lo que más importa, pero es allí donde estamos, desafortunádamente, centrando la atención y eso los lleva, necesariamente, al plano de la ética.

Ética y las TIC


En el capítulo sexto, El Ordenador Administrativo, de Atrapados de Nicholas Carr, se narra la historia del ciclo de vida de las TIC en las organizaciones. Carr plantea el ejemplo de un informe del año 2005 por parte de RAND (Research ANd Development), una corporación estadounidense. El informe proponía "ahorrar un estimado de 81 mil millones de dólares anuales y mejorar la calidad de los servicios médicos" al automatizar los procesos e información del sistema de salud (médicos, hospitales, pacientes, historias clínicas, etc). Posteriormente, la misma corporación, en el año 2013, generó un nuevo informe donde afirmaba que "aunque el uso de TIC en salud ha aumentado[...] la calidad y eficiencia de la atención al paciente  han mejorado sólo marginalmente [...] y lo que es peor, el gasto ha crecido y hay serios problemas de interoperabilidad".
 
Carr concluye al final de su narración: "...cuando los imperfectos sistemas de hoy sean remplazados o actualizados en el futuro para arreglar sus problemas de interoperabilidad y otras deficiencias, las empresas de TIC cosecharán nuevas ganancias". Y después agrega "...la prisa por instalar sistemas informáticos nuevos y no probados, especialmente si está motivada por fantásticas reclamaciones de compañías y analistas tecnológicos, casi siempre produce notables decepciones a sus consumidores y grandes beneficios los vendedores". Es una típica paradoja de la productividad de las TIC, promesas de consultores expertos que nunca se cumplen, aumentan los costos en TIC y el caos de las organizaciones.
 
Pero ese es el ciclo de vida de las TIC: grandes inversiones, decepciones (y desastres) y de nuevo grandes inversiones, pero nunca se logra un nivel de productividad aceptable. Aunque hay excepciones y allí es donde reside la cuestión ética, pues existen muchas iniciativas en TIC que prometen más de lo que puede cumplirse y también otras iniciativas en las que se hace menos de lo mínimo viable. Cuestión de elemental ética profesional, donde uno esperaría proyectos exitosos con inversiones justas e impactos relevantes al incorporar TIC apropiadamente.
 
Ésta cuestión de la ética en el mercado de las TIC es más compleja en el sector público, por cuanto es dinero de todos, dinero del pueblo (sin involucrar el ideario socialista). Carr lo presenta muy bien cuando dice: "...pero el daño, en forma de dinero público malgastado e instalaciones de software impropias, estaba hecho". Y hay que profundizar un poco más en la ética de las TIC en el sector público. Puesto que las TIC se convierten en la fuente primaria de información, una fuente omnipresente, todopoderosa e irrefutable, resulta muy peligroso cuando las intenciones políticas se involucran en el diseño e implementación de las TIC y en los detalles de la generación de indicadores e información básica para la toma de deciciones de gobierno. Carr cita un artículo antiguo pero valioso del año 1976, en el que Donald Campbell afirma "...cuanto más se usa un indicador social cuantitativo para la toma de decisiones sociales, más sujeto estará a presiones corruptas y más apto será para distorsionar y corromper los procesos sociales que está llamado a monitorizar".
 
En la actualidad, con la moda del Big Data, Carr plantea que se corre riesgos por la complacencia (en) y sesgo de la automatización. Aunque sea evidente que los datos, información y conocimiento de la Inteligencia Artificial tengan fallas, creeremos ciegamente y, lo peor, dejaremos de creer en la realidad porque nuestras pantallas de computador y móvil dicen algo diferente. Es tan grande el poder de las TIC que lo virtual termina por ocultar lo real. Por ejemplo, cada día es más importante documentarse, ser crítico e investigar temas como las noticias falsas, la seguridad de la información (o inseguridad de la desinformación) y en general, la ciberpolítica.
Carr concluye diciendo: "Si acabamos considerando suficientes los cálculos automatizados de probabilidad para nuestros propósitos profesionales y sociales, corremos el riesgo de perder, o al menos debilitar, nuestro deseo y motivación de buscar explicaciones, de aventurarnos por los caminos tortuosos que conducen a la sabiduría y el asombro. ¿Para qué molestarse, si un ordenador puede escupir la respuesta en un milesegundo o dos?".

ConTICtualizando, hay una frontera muy delgada entre las ventajas y desventajas de las TIC para los humanos y la sociedad. Esa frontera puede ser aprovechada por intereses no éticos del mercado TIC o de políticos corruptos, por lo que debemos tomar partido y procurar que las TIC potencien las habilidades humanas y generen productividad y bienestar.

lunes, 22 de enero de 2018

Interludio con ratones bailarines - Leyendo a Nicholas Carr VII

En la entrada aterior, ConTICtualizando, se planteó que la crítica que realiza Carr a las TIC no es un lugar común entre optimistas y pesimistas, entre el entusiasmo y las teorías de la conspiración, sino que, por el contrario, es un llamado a tomar decisiones racionales, siempre con la mayor objetividad posible ante el mercado TIC. Pues bien, el quinto capítulo de Atrapados de Nicholas Carr, titulado Interludio con ratones bailarines, soporta ésta afirmación.

Si nos ubicamos en el contexto académico, dos preguntas permanentes son: ¿se requieren computadores en una clase sobre computadores?  ¿se requieren todo el tiempo? Si nos ubicamos en el contexto personal, en la cotidianidad, conviene preguntar si ¿es bueno que dependamos de las TIC para todo o casi todo? Si nos ubicamos en el plano laboral, la industria, la economía, las preguntas de rigor siempre serán ¿qué tan productivas son las TIC? ¿qué tan productivos son los humanos con TIC? ¿qué tan productivas son las organizaciones? De manera general, para cualquier contexto, si aceptamos las TIC como la panacea, la medicina para todos los males, la pregunta precisa es ¿cuál es la medida óptima de TIC en la vida diaria: la educación, el trabajo, el hogar, la sociedad? Carr responde éstas preguntas en el capítulo cinco al citar la Ley de Yerkes y Dodson, formulada en 1908.

Ley de Yerkes y Dodson - Fuente Wikipedia

Para explicar la Ley de Yerkes-Odson y su influencia en el uso de TIC, Carr cuenta en su libro que en un experimento con ratones, luces y descargas eléctricas, tanto los estímulos bajos como los estímulos altos impedían el aprendizaje de los ratones, generando una curva similar a la Figura 1, donde hay ciertos valores óptimos para el estímulo y a los lados dos extremos, uno de sueño, aburrimiento, desinterés y otro de estrés, ansiedad y hasta pánico. En capítulos anteriores Carr había planteado situaciones como un piloto de avión incapaz de impedir un trágico accidente, debido a un exceso de complacencia en las TIC y a la pérdida de habilidades manuales. La Ley de Yerkes-Odson explica ésta situación fácilmente, pues el piloto se comporta como ratón asustado y es incapaz de tomar decisiones y ejecutar acciones con la debida oportunidad. ¡Nada tan parecido como la escena en que Homero Simpson entra en pánico y no sabe qué botón pulsar!.

Video Homero Simpson y pánico en cuarto de control
 
Carr también había planteado, al inicio del libro, el aburrimiento que sintió al conducir un carro automático y el aburrimiento que posiblemente se sentirá cuando todos los carros sean autónomos. Así mismo, la soledad y demás sentimientos de abandono por el uso de redes sociales y aparatos electrónicos, en lugar del contacto cara a cara con humanos. Es una situación evidente, en los adultos las TIC modernas están generándo serios problemas de comportamiento. Una crítica interesante al respecto se puede ver en la película Her (ella), donde un hombre se enamora del sistema operativo de su computador.

Video Película Her (Ella), Escena This is Who I am Now

Las TIC también generan consecuencias para los niños, sobre todo cuanto se comienzan a usar a temprana edad. En Colombia, por ejemplo, el ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) propuso no permitir el uso de dispositivos móviles a menores de catorce (14) años. La propuesta apunta a la protección de la niñez ante crímenes por Internet como la explotación sexual y laboral y a minimizar riesgos de salud, algunos de los cuales han sido estudiados y validados por científicos.  

Twitter Directora ICBF Colombia



ConTICtualizando, sin ir tan lejos en el análsis, sin revisar los detalles científicos ni los extremos de cine y ciencia ficción, sin adentrarnos en los temas políticos sobre regulación de Internet, la vida diaria nos muestra que las TIC generan muchos peligros y poco nos hemos detenido a estudiarlos y a reflexionar sobre ellos. Estamos poco a poco volviéndonos consumidores de TIC, promoviendo la educación en TIC, el  uso de TIC, el mercado de TIC, como ratones estimulados por descargas eléctricas, según la Ley de Yerkes y Dodson. Quizás las TIC operan como una adicción, como un vicio, por lo que éste capítulo (y el libro completo de Carr) se podría resumir con el refrán popular "ni tanto que queme al santo ni tampoco que no lo alumbre".

viernes, 19 de enero de 2018

Efecto Degenerativo - Leyendo a Nicholas Carr VI

El cuarto capítulo de Atrapados de Nicholas Carr se titula "Efecto Degenerativo". El capítulo inicia con ésta cita (Figura 1) del matemático y filósofo británico Alfred North Whitehead: "La civilización avanza aumentando el número de operaciones importantes que podemos realizar sin pensar en ellas" ("Civilization advances by extending the number of important operations which we can perform without thinking of them").


Figura 1: Cita Alfred North Whitehead - Fuente Wikipedia


Desarrollando la idea de la cita anterior: podemos dividir sin pensar en las multiplicaciones, multiplicar sin pensar en las sumas, sumar sin pensar en los números. En general, resolvemos problemas complejos por abstracción, sin pensar en los detalles, usando conceptos primitivos y procesos cognitivos elementales pero indispensables, como la memoria de corto y largo plazo, la atención, la concentración, entre muchos otros. Esos conceptos primitivos y esos procesos cognitivos elementales los aprendemos y desarrollamos en la escuela, el colegio, la universidad y la cotidianidad personal y laboral. Nuestro cerebro es capaz de recibir datos de nuestros sentidos, transformarlos en información útil y en conocimiento permanente, que usamos para tomar decisiones y actuar, para vivir. Nuestro cerebro también es capaz de crear y modificar, de innovar, de manera iterativa e incremental, como ir construyendo una escalera y al mismo tiempo escalar con ella. En la medida que crea, nuestro cerebro olvida y recuerda, pues tenemos una capacidad finita de memoria. Solemos olvidar lo básico, lo primitivo, pero no es un olvido definitivo, simplemente podemos dejar de pensar en los detalles, nos automatizamos. Es allí donde reside el postulado de Whitehead: nuestro aprendizaje es una construcción permanente, es como una escalera hecha de libros (Figura 2), vamos subiendo, avanzando, progresivamente y atrás van quedando los libros de la base de la escalera.


Figura 2: Escalera de libros. Fuente https://thumbs.dreamstime.com/b/knowledge-stair-25974988.jpg


La cita de Whitehead se originó en un contexto matemático, pero se refería de manera general a cualquier situación del comportamiento humano, se refería a lo que llamamos automatización y que hoy ha desembocado en la revolución de las TIC. Esto agrega una capa de abstracción y complejidad que permite a la humanidad avanzar mucho más lejos en conocimiento y en tecnología, en progreso o desarrollo de la industria, de la economía y la sociedad. Hoy es tan grande el progreso de las TIC que consiguen desplazar o remplazar al humano, en especial porque las TIC no se cansan, no sienten, no piensan (y tampoco cobran), simplemente saben hacer más rápido lo que los humanos sabemos hacer y programamos que hagan.

Desafortunádamente, es posible que, por la automatización excesiva y descontrolada, las TIC nos esten quitando (o ya nos quitaron) muchas capacidades básicas, muchos procesos cognitivos elementales. No obstante seguimos progresando, ahora con más sentidos artificiales gracias a los muchos sensores del Internet de las Cosas (IoT), con más memoria y mayor capacidad de procesamiento en la nube (cloud), con más facilidad de búsqueda y visualización multimedia en la web (www). Con las TIC modernas estamos equipados para procesar todos los datos de toda la historia de la humanidad, incluso los que aún no se han generado, eso que llaman Big Data... Pero ese aparante y tentador progreso posiblemente implica sacrificios que como humanos no deberíamos permitirnos, al menos no sin pensarlo un poco más... Quizás por eso es tan importante que los humanos nunca olvidemos hacer las cosas que encomendamos a las TIC y que procuremos hacerlas cada vez mejor, aunque actualmente es algo en discusión y es lo que propone Carr, que se abra el debate académico y profesional en ese sentido.

Carr aterriza el problema citando a Raja Parasuraman: "la automatización no sólo suplanta la actividad humana, sino que, con frecuencia, la cambia, con o sin intención, de acuerdo a lo establecido por los diseñadores". Esto implica regresar a la discución ética: ¿cuál es la intención real del mercado de las TIC? ¿Se han considerado las consecuencias humanas del mercado TIC (industria, usuarios y academia)? Carr expone dos consecuencias fundamentales: la complacencia automatizada y el sesgo por la automatización y presenta evidencias de los riesgos que generan las TIC para la humanidad: fallas en pilotos de aviones y barcos, diseños de arquitectos e ingenieros, decisiones de médicos y jueces, entre muchas otras situaciones donde el uso ciego y servil de las TIC ha ocasionado grandes equivocaciones. Por ejemplo, previamente ya se había comentado en éste blog un caso sobre el uso de las calculadoras en las escuelas.

Hay dos ejemplos muy interesantes que Carr expone para soportar sus argumentos: las búsquedas en Google y el uso de herramientas automáticas por parte de los programadores de computadores, capaces de generar código fuente de manera automática. En ambos casos lo que se observa es que la mente se vuelve perezosa. Para el caso de las búsquedas, textualmente Carr cita una entrevista a Amit Singhal, trabajador de Google, quien afirma que "cuanto más inteligente es la máquina, más perezoso es el humano (The more accurate the machine gets, the lazier the questions become)". Para el caso de la generación automática de código, es decir, robots programadores de computadores, Carr cita el blog de Vivek Haldar (herramientas capaces, mentes atrofiadas / sharp tools, dull minds) corroborando la pereza que causan las TIC, incluso en quienes tienen como profesión desarrollar TIC.

Reflexionando sobre los argumentos y evidencias de Carr en nuestra cotidianidad, vemos que los móviles nos han robado la atención, el foco, así como la capacidad de memoria a corto y largo plazo: niños, adolescentes, adultos y ancianos ya no logran memorizar la misma cantidad de datos e información que en otras épocas y tampoco consiguen concentrarse periodos largos de tiempo, incluso cuando no hay notificaciones del móvil. Además, tampoco consiguen crear por sí mismos, no consiguen aprender. Por eso Carr lo llama efecto degenerativo, porque el efecto es contrario a la capacidad de generar, de crear del ser humano, una capacidad estudiada por psicólogos cognitivos desde los años 70 del siglo pasado. En conclusión, las TIC afectan procesos cognitivos primitivos pero primordiales para avanzar en el camino propuesto por la cita de Whitehead, en especial la memoria y el aprendizaje. Básicamente lo prupuesto por Whitehead no es aplicable a cosas como la memoria de corto y largo plazo, la concentración, el foco, la creatividad, la comunicación interpersonal, entre otros. Son el tipo de cosas que las TIC pueden quitarnos, que las TIC pueden hacer que las perdamos. Y es nuestra obligación como humanos decidirlo, permitir que ocurra o evitarlo y mantener abierta la discusión.

ConTICtualizando, hay que aclarar que ésta crítica a las TIC no es una disyuntiva trivial entre el vaso medio vacío o medio lleno, sino que se trata de un llamado a tener la medida exacta del vaso y obrar conforme a esa medida. El problema es que nos volvimos esclavos de las TIC, creemos que las TIC son la panacea, la piedra filosofal y debemos volver a ser críticos pues es allí donde reside el valor de la humanidad. Ésta posición crítica es mucho más relevante y necesaria en ésta época globalizada donde los problemas medievales (como la corrupción) aún no se resuelven. Si seguimos promoviendo TIC por todas partes sin impactar en los problemas de fondo, mucho mas allá que una Paradoja de la Productividad, vamos a convertirnos en esclavos de lo inútil. Lo peor que puede pasarnos es que llegue el día en que se caiga el sistema irreparáblemente y no sepamos cómo reaccionar. Las TIC deben generar progreso, son el vehículo hacia la evolución, pero hay evidencia, desafortunádamente, de que estamos involucionando.


miércoles, 29 de noviembre de 2017

Colombia, un país anclado en el pasado, con bajos niveles de modernidad, pero conectado a Internet


El pasado 22 de noviembre el Departamento Nacional de Planeación (DNP) lanzó el Observatorio del Sistema de Ciudades, inicialmente con tres (3) índices / ranking: el índice del sistema de ciudades (ISC), el índice de ciudades modernas (ICM) y el índice de municipios modernos (IMM). 

En medios de comunicación se aunció que "ninguna cuidad del país alcanza niveles altos de modernidad" (El Espectador https://goo.gl/ru4GhS) y que "Cúcuta está retrasada" (La Opinión https://goo.gl/jFTAk1). Además, un profesor de la Universidad del Rosario realizó un análisis interesante, donde compara con otros índices mundiales y nos recuerda que la legislación de Colombia no es moderna, está anclada en el pasado (La Silla Vacía https://goo.gl/LNmFDb) algo que se replica en todas las instituciones, lo que incluye a muchas universidades. Para analizar los detalles en la fuente primaria, comparto la siguiente URL en la que se puede consultar toda la información: http://osc.dnp.gov.co/ y la siguiente figura muestra el resumen publicado por el DNP, donde Cúcuta, efectivamente, aparece en la cola del ranking.


Resumen Rankings ISC, ICM (Fuente DNP https://goo.gl/t9WJCu)

Si se escudriña en las cifras, hay una paradoja: aunque Cúcuta está en la cola de la mayoría de indicadores/dominios/dimensiones, ocupa el puesto 4 del ISC y el puesto 6 del ICM en el indicador "Acceso a Internet" (del Dominio "Tecnología e Innovación", de la Dimensión "Ciencia y Tecnología e Innovación"). Es una paradoja que se puede generalizar: vivimos en un país anclado en el pasado, con bajos niveles de modernidad, pero conectado a Internet. Y el caso de Cúcuta es peor, pues está conectada pero en la cola de los ranking. Mientras seguimos con miles de problemas sin resolver, que, por supuesto, se podrían resolver con ayuda de las TIC, el Gobierno Nacional, en cabeza de MinTIC, promociona "la Economía Digital", el Capitalismo en Internet, más de lo mismo que sigue fracasando. El crecimiento en Internet es indudable, como lo muestra MinTIC en un informe de éste año (https://goo.gl/mBj3RN) y en su portal de estadísticas (http://colombiatic.mintic.gov.co/). Pero los problemas de fondo siguen, es la replicación del fracaso de muchos gerentes de TIC en las organizaciones, pero amplificado al Gobierno Nacional: grandes inversiones en TIC pero bajo impacto (https://goo.gl/pTUwsb).

Pero no es un fenómeno nuevo ni extraño, es algo que se conoce en economía como La Paradoja de la Productividad (http://ccs.mit.edu/papers/CCSWP130/ccswp130.html), ampliamente estudiado por la Disciplina de los Sistemas de Información (AIS http://aisnet.org/page/ISResearch). Las paradojas suelen ser una buena oportunidad para hacer investigación, investigación que podría no ser conveniente para algunos, en especial quienes detentan el poder en Colombia. Estos temas son interesantes y necesarios, aunque podrían implicar reir o llorar. Por eso cuando leo o escucho sobre estos ranking y observatorios o sobre las TIC como la piedra filosofal, recuerdo la portada de un informe de MinTIC (https://goo.gl/mBj3RN). Allí aparecen tres señoras al estilo Tola y Maruja (http://www.tolaymaruja.com/) pero con su dispositivo móvil de alta gama y conexión a Internet.
Portada Informe MINTIC (fuente https://goo.gl/mBj3RN)
ConTICtualizando, después de leer y pensar mucho, tengo una respuesta que suelo compartir cada vez que puedo: no son realmente las TIC, influyen mucho los factores blandos (soft), aspectos de los seres humanos, sus prácticas (lo que hacen, actitudes, decisiones, comportamientos, etc) y sus capacidades (aptitudes, saberes, competencias, etc). Si eso no se considera, se tienen TIC por todos lados menos en las estadísticas, índices / ranking (Solow https://goo.gl/Qcwtbp citado en https://goo.gl/pTUwsb). Siempre llego a un lugar común muy complejo que me atormenta: It's the economy,... || It's the politics,... || It's the political economy,... stupids (https://goo.gl/2cNPFZ).

lunes, 20 de marzo de 2017

Averiguar el mayor y el menor de dos números enteros positivos sin usar IF/ELSE

Hace veinte años, por ésta misma época del año, comenzaba a aprender a programar un computador. No estoy seguro de si es un recuerdo borroso de aquellos tiempos o un falso recuerdo, pero añoche apareció en mi pensamiento la idea de calcular el mayor y el menor de dos números enteros positivos sin utilizar sentencias condicionales IF/ELSE. Anoche estaba seguro de que lo había leido o lo había hecho, aunque no lograba recordar cómo. Hoy estoy convencido, acabo de conseguirlo y quiero escribir sobre por qué y cómo lo hice.

¿Por qué?
Resolver problemas sin usar sentencias IF/ELSE es una idea que me surgió al ver a mis estudiantes usarlas inapropiadamente. Para ellos todo problema se resuelve con millones de líneas IF/ELSE, en muchos casos redundantes y en otros, peor aún, inconsistentes. Debido a esta situación he procurado promover en ellos la solución de problemas sencillos, que tradicionalmente requerían de estas sentencias, pero sin explicarlas, sin darlas a conocer. Por ejemplo, en el clásico problema de averiguar el tipo de triángulo dadas las longitudes de sus tres lados, les pedí declarar tres variables lógicas (boolean usando lenguaje Java), cada variable llamada esEquilatero, esEscaleno y esIsosceles. El algoritmo a implementar simplemente debe dejar las tres variables con el valor correcto (true / false) según corresponda. Sencíllamente estoy priorizando el aprendizaje de las expresiones e instrucciones antes de pasar a estudiar las estructuras de control, a veces se hace el paso muy rápido, sin conseguir que el estudiante realmente apropie los conceptos básicos de operadores, operandos y expresiones.

¿Cómo?
La solución sin IF/ELSE para calcular el mayor y menor de dos números enteros positivos se reduce a dos expresiones aritméticas que aprovechan el comportamiento del operador de la división entera "/": Para dos números "a" y "b", si a > b se cumple que a/b > 0 y b/a==0. Simétricamente, si a < b se cumple que a/b ==0 y b/a>0. Éste comportamiento permite anular uno de los dos números "a" o "b" al multiplicarlo por a/b o b/a, según sea la relación de orden (mayor o menor). A continuación las dos expresiones y, por ahora, dejo el resto al análisis de los interesados:
mayor = (  a*(a/b)   +   b*(b/a)  )  /  (  (a/b)   +   (b/a)  );
menor = (  b*(a/b)   +   a*(b/a)  )  /  (  (a/b)   +   (b/a)  ); 

Los paréntesis son muy importantes en las expresiones (a/b) y (b/a).

Ahora queda como tarea generalizar la solución para todos los números enteros, no únicamente números positivos. También para números reales. En Internet se encuentra una solución para números enteros usando valor absoluto, sumas y restas:

mayor = ( ABS ( a + b ) + ABS ( a - b ) ) / 2
menor = ( ABS ( a + b ) - ABS ( a - b ) ) / 2


Sin embargo, la función ABS no cuenta como expresión simple. La tarea consiste en usar únicamente aritmética elemental...

ConTICtualizando, es muy importante que los estudiantes conozcan, comprendan y acepten que en Programacion de Computadores no existen soluciones únicas, radicales, dogmáticas, mejores o peores. Saber programar un computador implica explorar todas las alternativas de solución y evaluarlar según lo que se requiera. Para éste caso el requerimiento es no usar IF/ELSE, así que se trata de desarrollar habilidades de pensamiento, más que habilidades de memorización y repetición.