jueves, 21 de mayo de 2026

Magnífica Humanitas - Inteligencia Artificial, Valores Humanos y Religión

El pasado 15 de mayo el Papa León XIV publicó su primera encíclica, titulada Magnífica Humanitas: sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial, principalmente centrada en el valor del ser humano frente a las tendencias tecnológicas y en particular la inteligencia artificial IA. La conclusión de la encíclica inicia con el siguiente fragmento:

229. «Que cada cual se fije bien de qué manera construye» (1 Co 3,10): son palabras de san Pablo, que exhorta a los cristianos de Corinto a custodiar la unidad. Amadísimos hermanos y hermanas, nos hemos interrogado sobre el mundo que estamos construyendo, preguntándonos qué significa custodiar a la persona humana en el tiempo de la IA.

¿Nos fijamos en las consecuencias que tienen nuestras acciones para los demás? ¿Se fijan los poderosos en las consecuencias de sus decisiones y acciones? ¿Nos fijamos (se fijan) en lo que estaba antes, los fundamentos, la arquitectura (siguiendo la cita de Corintios)? Es muy probable que no, cada quien vive en la burbuja de sí mismo y ahí está el riesgo actual frente a la IA.

El capítulo 3 se centra totalmente en la IA, pero más que el artefacto revisa las acciones humanas en torno a ese artefacto y más específicamente revisa lo relacionado con el poder:

93. Este paradigma se ha extendido rápidamente en los últimos años, también como efecto de la difusión de la IA, las ciencias cognitivas, la nanotecnología, la robótica y la biotecnología. En sí mismas, dichas innovaciones pueden ser una gran ayuda para el desarrollo humano integral y el cuidado de la Casa común. Pero, precisamente por su poder, pueden actuar como un acelerador del paradigma tecnocrático y, por ello, necesitan un nuevo marco espiritual, ético y político. Más poderoso no significa necesariamente mejor. En este sentido, siguen siendo actuales las palabras de Romano Guardini: «El hombre moderno no está preparado para utilizar el poder con acierto».

Entonces, como ya lo han dicho muchas personas, la cuestión de la inteligencia artificial es política y por esa razón requiere transparencia, comunicación, colaboración, el concurso de todas las personas en cada contexto, en lugar de la supremacía de unos pocos. Como dice más adelante en el mismo capítulo:

103. Confiar, en la práctica, a un algoritmo el poder de seleccionar quién es digno y quién no, sin que nadie asuma el peso de la decisión, significa encomendarle la tarea de redefinir los límites de las posibilidades humanas. Lo que disminuye, en este proceso, no es sólo la empatía hacia el excluido, que puede ser imitada artificialmente, sino la responsabilidad política, porque el descarte de los débiles queda revestido de una neutralidad y una objetividad ante las cuales es imposible protestar. Y, de ese modo, la injusticia se realiza silenciosamente y la compasión, la misericordia y el perdón, no como simple apariencia, sino como gestos políticos, desaparecen del horizonte.

¿Qué hacer entonces? La misma encíclica nos ofrece respuestas:

105. Para que la IA respete la dignidad humana y sirva realmente al bien común, es esencial que las responsabilidades estén claras en todas las etapas: desde quienes diseñan y programan los sistemas hasta quienes los utilizan y quienes resuelven confiarles las decisiones concretas. En muchos casos, sin embargo, los procesos internos que conducen a un resultado pueden ser poco transparentes, y eso hace más difícil atribuir responsabilidades y corregir los errores. Es aquí donde se vuelve decisivo lo que llamamos “responsabilidad” (accountability): la posibilidad de identificar quién debe “rendir cuentas” de las decisiones, motivarlas, controlarlas y, cuando es necesario, cuestionarlas y remediar los daños que derivan de ellas.

106. Pedir prudencia, controles rigurosos y, en ocasiones, también una ralentización en la adopción de la IA no significa estar en contra del progreso, sino ejercitar un cuidado responsable hacia la familia humana. Esta exigencia es aún más urgente porque existe a menudo un desequilibrio entre la velocidad del desarrollo tecnológico y el ritmo al que maduran la conciencia, las normas, los controles y las instituciones capaces de gobernar sus efectos. No basta invocar genéricamente la ética; se necesitan marcos jurídicos adecuados, vigilancia independiente, educación de los usuarios, una política que no renuncie a su tarea. De otro modo, el cambio será gobernado sólo por lógicas tecnocráticas y presentado como necesario e imprescindible, terminando por imponer reglas dictadas por quienes poseen datos, infraestructuras y capacidad de cálculo.

Conviene comenzar por leer toda la encíclica, que debería considerarse por las personas en posición de poder y también debería ser una lectura en las clases universitarias. Hay mucha sabiduría en este documento, como el penúltimo párrafo de ese tercer capítulo:

129. El humanismo cristiano no rechaza la ciencia ni la técnica, sino que las asume con gratitud y realismo, y las sitúa “con los pies en la tierra” dentro de una vocación más alta. La inteligencia creativa del ser humano es un don que puede aliviar sufrimientos y abrir nuevas posibilidades, pero debe permanecer ordenada al bien común, a la justicia, al cuidado de los frágiles y de la creación. En este sentido, la verdadera alternativa no está entre el entusiasmo y el miedo, sino entre dos modos de construir: un progreso que sirve a la persona y a los pueblos, o un progreso que los doblega a lógicas de poder. Al final, la pregunta decisiva sigue siendo la indicada por san Juan Pablo II: la IA, ¿«hace la vida del hombre sobre la tierra, en todos sus aspectos, “más humana”?; ¿la hace más “digna del hombre”?». [138] Si la respuesta es “sí”, entonces podemos reconocer en ella una posibilidad buena para usar con responsabilidad, en un camino de reconstrucción compartida y paciente, según el modelo del renacimiento de Jerusalén narrado en el libro de Nehemías. Si, en cambio, el poder crece mientras el corazón se marchita y los vínculos se rompen, entonces estamos frente a una nueva versión de Babel: una construcción grandiosa, pero inhumana.

Dejo por aquí una copia en PDF del documento y ojalá existan espacios de diálogo y construcción colectiva al respecto...

jueves, 14 de mayo de 2026

Dime qué carrera estudias y te diré tu orientación política

Encontré una publicación en Twitter que referencia a un paper muy interesante (con todos sus anexos) donde se concluye que hay una relación fuerte entre los programas académicos universitarios y la tendencia política de los estudiantes y graduados. Al parecer, la orientación política y lo que estudia una persona tienen alguna relación especial:
  • Humanidades: Tendencia a la izquierda.
  • Economía y Negocios: Tendencia a la derecha.
  • Ingeniería, Salud y Educación: Pequeños efectos hacia la derecha.
Dejo por aquí una copia en PDF del paper, por si se pierde y dejo un pantallazo del resumen y los datos generales...


Ojalá las universidades tengan más programas académicos de humanidades y ojalá la formación en política sea abierta a cualquier disciplina, para que cada quien decida mejor. Estoy seguro que la democracia mejora con una buena formación en política, sin fanatismo ni fideísmo, porque en la sociedad todo "ismo" genera "istmos", toda bandera genera un muro...

Inteligencia Artificial y Pensamiento Computacional ¿Pueden pensar las máquinas?

Estuve releyendo una conferencia famosa del profesor Disjkstra, que realiza una crítica al tecnosolucionismo, la cual sigue vigente en los tiempos actuales de inteligencia artificial. Aquí una copia en PDF.

De dicha conferencia sale la expresión popular que suelo citar en charlas y clases sobre IA:

"...the question whether computers can think is just as relevant and just as meaningful as the question whether submarines can swim..."

"...la cuestión de si las computadoras pueden pensar es tan relevante y significativa como la cuestión de si los submarinos pueden nadar..."


Hay otro fragmento en esa conferencia que hoy podríamos adaptarlo a la inteligencia artificial:
"...You may, for instance, have noticed that now microprocessors are sold with precisely the same aggressive blackmail as was customary in the selling of encyclopedias. If you care about the future of your children, you had better acquaint them now... etc. Only the ones blind beyond redemption will fail to see the similarity. Seeing the similarity, however, means a beginning ability not to exclude that microprocessors will be equally helpful, reliable, and hence dispensable, as the average encyclopedia..."

Uno de los problemas permanentes de la tecnología es pensarla como un artefacto neutral, que se introduce en un contexto para que haga cosas que antes hacían los humanos y que no lleva implícita ninguna otra intención y ningún otro efecto.

En realidad no hay tal neutralidad y por eso existe un mercado tecnológico, el popular Silicon Valley, que en tiempos del ex presidente Ivan Duque solíamos llamar Cynical Valley. Justamente oía la propuesta del candidato De La Espriella sobre reducir el Estado mediante la digitalización de todos los documentos y trámites, muy al estilo de Ivan Duque durante la pandemia con CononaApp.

Ojalá la gente leyera más a Disjkstra...

martes, 28 de abril de 2026

¿Qué era, qué es y qué será Inteligencia Artificial?

Debemos recordar en todo momento, con humildad y curiosidad, que es muchísimo lo que no sabemos que no sabemos. Y también debemos recordar que hay diversas perspectivas, que las palabras evolucionan con el tiempo y que debemos siempre estar abiertos a nuevas ideas, a pensar, a construir un futuro. En la actualidad la tendencia es la Inteligencia Artificial y así lo será por unos años más. Pero muy pocos tienen claro y saben definir qué es eso. Hay mucha confusión, es un término "sombrilla" (umbrella concept), que arropa muchísimas ideas, algo que también sucede con Transformación Digital, término que va de la mano con la IA. Las siguientes figuras, que usé en un artículo, resumen algunas de las cosas que hoy se consideran inteligencia artificial y transformación digital.



Si queremos ser rigurosos, debemos recurrir a la literatura que originó la IA, lo que se conoce como "seminal paper" o artículo semilla. En ese sentido, hay dos documentos clave que conviene leer: primero la propuesta de investigación en IA en Dartmouth College, en 1955, liderada por John McCarthy, Marvin Minsky, Claude Shannon,  y Nathaniel Rochester, la cual originó todo lo que vivimos en la actualidad. Y segundo un documento de John McCarthy respondiendo a la pregunta ¿Qué es IA?.

Atendiendo a estos documentos, la IA es una disciplina, no es una cosa, no es un artefacto, no es una herramienta, no es un algoritmo, no es un agente... Es una disciplina donde convergen muchas otras disciplinas. El documento de McCarthy es más preciso: 

"es la ciencia y la ingeniería que crea máquinas inteligentes, en especial programas de computador inteligentes" ("It is the science and engineering of making intelligent machines, especially intelligent computer programs").

Esto nos lleva a preguntar ¿qué es inteligencia?, lo que nos adentra en un plano aún más complejo, más filosófico, más trascendental. El mismo McCarthy ofrece una definición simple, donde cabe cualquier cosa.

Si vamos un poco más adelante, el clásico libro de texto Stuart Russell y Peter Norvig nos muestra que la IA tiene al menos cuatro dimensiones:

  • Sistemas que piensan racionalmente
  • Sistemas que actúan racionalmente
  • Sistemas que piensan como humanos
  • Sistemas que actúan como humanos

Y eso nos mueve de la pregunta sobre la inteligencia a la pregunta ¿qué es el pensamiento? y más específicamente el pensamiento racional y el pensamiento humano, aunque algunos critican el antropocentrismo.

La verdad es que hay una confusión terminológica, que se introdujo en los inicios de la disciplina como una estrategia de mercado, para conseguir financiación y llamar la atención. Pero después de setenta años de evolución, ya es momento de cambiar el nombre, de ser más precisos.

Justo me encontré un artículo hace poco, titulado ¿Por qué el término «inteligencia artificial» resulta engañoso? (Why the Term ‘Artificial Intelligence’ Is Misleading?), escrito por Pablo Sanguinetti, un filósofo y profesor. Aquí el artículo en inglés, aquí una traducción al español y aquí una copia de respaldo en PDF de ese artículo y los dos anteriores. Sanguinetti menciona los documentos citados previamente y recurre al filósofo Gilbert Ryle y su concepto "error de categoría", indicando que hay al menos tres tipos de "error de categoría":

  1. Disciplina vs entidad: la IA es una disciplina, no es una cosa.
  2. Aspiración vs realidad: la IA es un anhelo o deseo humano, una promesa, una meta, como los viajes a la Luna o la cura contra el cáncer. En 70 años se ha logrado mucho de ese anhelo, pero aún falta, es un proceso que busca imitar la inteligencia humana, algo que aún no logramos comprender en su totalidad.
  3. Herramienta vs agente: la IA es un artefacto, no es un agente, aunque ahora hablen de agentes. La autonomía total de la IA no existe, siempre se requiere de un humano que la programe, que la entrene, que la active. Si bien hay mucha automatización y una ilusión de entidades inteligentes, la realidad es otra y falta mucho para lograr lo que promete el mercado de ciencia ficción.
Sanguinetti, igual que otros autores, propone cambiar la terminología. Por ejemplo, hablar de inteligencia simulada o de automatización cognitiva. Además, enfatiza en la importancia del lenguaje, de las palabras, del efecto que tiene en la realidad el uso de las palabras incorrectas. Las palabras terminan creando realidades y eso trae consecuencias, es muy riesgoso.

ConTICtualizando, desde la educación es importante ser más rigurosos y explicar a nuestros estudiantes lo que realmente es la IA, ser más éticos y sembrar en los estudiantes la duda, la curiosidad, la crítica. Debemos seguir leyendo, escribiendo, dialogando, preguntando, creando... 

La IA nació como una disciplina, como una iniciativa innovadora y ambiciosa, pero fue evolucionando y ahora son muchas disciplinas. Por ejemplo, las ciencias de datos emergen de la IA, pero realmente son estadística automatizada. Y algo similar sucede con la robótica Y mañana la IA será lo que decidamos y hagamos nosotros. Por lo menos leamos y dialoguemos y tratemos de juntar diferencias en medio del caos.

Por eso, espero publicar pronto una pequeña reseña de tres libros que leí en los últimos meses. Dejaré aquí los nombres y autores de esos libros como recordatorio y compromiso:







Cada uno de los tres libros ofrece diversas definiciones, pero podemos concluir que la IA es una disciplina y no un artefacto y que conviene comenzar a cambiar las palabras, dejar a un lado la moda y la burbuja del mercado de Silicon Valley...


lunes, 27 de abril de 2026

La paradoja de las brechas digitales e inteligencia artificial, frente a las restricciones y controles para menores de edad

Vivimos una época de cambios acelerados y profundos y de paradojas. Una de las paradojas interesantes es la tendencia a impedir que los niños y jóvenes usen tecnologías y accedan a redes sociales o de regular su acceso. Esto debido a los diversos riesgos e implicaciones que se han identificado. En contraste, al mismo tiempo, paradójicamente, se requiere cerrar las brechas digitales, que la tecnología se involucre en el contexto educativo, en especial la Inteligencia Artificial.

La tecnología como enzima educativa ha sido una tendencia permanente desde los tiempos de Seymour Papert, con su tortuga Logo. Textualmente, según el sitio web del gran profesor Papert:
"children using computers as instruments for learning and for enhancing creativity, innovation, and "concretizing" computational thinking".
Papert fue el primero en hablar sobre pensamiento computacional, algo que es un imperativo desde hace 20 años, cuando Jeannette Wing publicó su primer artículo al respecto en ACM (por si no hay acceso, aquí una copia en PDF). Según Wing, después de leer y escribir y dominar la aritmética básica, lo más importante es el pensamiento computacional. Su artículo seminal concluye diciendo:
"We’ll thus spread the joy, awe, and power of computer science, aiming to make computational thinking commonplace".
Regresando a Papert, el gran promotor de la tecnología en la educación fue discípulo doctoral del pedagogo Piaget, de quien tomó prestadas algunas ideas de eso que llaman "constructivismo" y creó el "construccionismo", enfatizando el "hacer", la "acción", la "experiencia activa" como eje fundamental del aprendizaje.

Y no es casual que Papert sea el supervisor doctoral del profesor Mitchel Resnick, creador de Scratch, el lenguaje de bloques y herramienta por excelencia para desarrollar pensamiento computacional y aprender a programar (no fueron jamás y no son los diagramas de flujo). Reskick siguió el camino soñado por su maestro y propone (aún vigente) algo que llama Lifelong Kindergarten, afirmando que todos debemos seguir aprendiendo como niños en el "kinder", imaginando, creando, jugando, compartiendo... Que sean sus propias palabras las que nos ayuden a entender ese enfoque de la tecnología en la educación:
"In kindergartens these days, children spend more time with math worksheets and phonics flashcards than building blocks and finger paint. Kindergarten is becoming more like the rest of school. In Lifelong Kindergarten, learning expert Mitchel Resnick argues for exactly the opposite: the rest of school (even the rest of life) should be more like kindergarten. To thrive in today's fast-changing world, people of all ages must learn to think and act creatively—and the best way to do that is by focusing more on imagining, creating, playing, sharing, and reflecting, just as children do in traditional kindergartens".
Ninguno de ellos propuso dejar a los niños, jóvenes y adultos en solitario, a merced de la tecnología, sus fabricantes y el mercado. Su propuesta era que los profesores y los padres de familia estuviesen altamente capacitados y trabajaran con sus estudiantes, aprovechando el poder disruptivo de la tecnología. Entonces, la paradoja que hoy vemos es resultado de un fracaso de los currículos, de los expertos en pedagogía y del sistema educativo.

Al mercado de tecnología, a los grandes millonarios que dominan las grandes empresas de Silicon Valley solo les importa su dinero, su poder, su crecimiento, su evolución, su revolución digital. La muestra es la sanción ejemplar a las redes sociales, por generar adicción, no solo en los niños, pero en especial en los niños. La fotografía y los titulares llaman mucho la atención, pero conviene mirar de cerca y en detalle todas las implicaciones.



Hay evidencia abundante de los riesgos  y daños de la tecnología y las redes sociales en los niños. Por ejemplo, el impacto negativo de los videos cortos, la adicción a las redes sociales, los patrones y condiciones que determinan esa adicción y los diversos problemas de salud que se derivan de las tecnologías digitales. Y no solamente en los niños. Hay hay trabajos sobre el impacto de la inteligencia artificial en las habilidades de las personas y en el trabajo.  En Colombia, el pedagogo Julián de Zubiría ha insistido mucho en el tema y hay una entrevista interesante que muchos profesores deberían ver. Allí afirma que "Ningún niño, ninguno, antes de los seis años debería tener una tableta", además de hablar sobre las debilidades del sistema educativo de nuestro país. En mi canal de YouTube hice una copia de esa entrevista.


Y hay un artículo en el periódico El Tiempo con un título muy sugestivo: "La ‘imbecilización’ de los colegios en Colombia", el cual contrasta con los programas de gobierno como computadores y tabletas para educar...

Por eso muchos países ya han legislado y otros están evaluando cómo controlar y restringir el acceso a tecnologías, redes sociales e inteligencia artificial. Para el caso de niños y jóvenes, un artículo en La República muestra el mapa mundial con el estado de restricciones.



Junto a este mapa hay un artículo de la OECD sobre el estado de restricciones a redes sociales en sus países miembro. Según ese documento, sólo Australia, Brasil e Indonesia tienen normas en firme y los demás países están aún en estudio y debates.

Y en Colombia, por ahora, está la Ley 2489 de 2025, de entornos digitales sanos para niños y adolescentes y está para comentarios el decreto reglamentario. Aquí hay un pequeño resumen de las propuestas, lástima que la universidad y la región no son parte de estas conversaciones. Están en su cómoda burbuja de podere en intereses particulares...

ConTICtualizando: 1) Hay una paradoja entre restringir y controlar el acceso  y uso de la tecnología y la urgencia de cerrar las brechas digitales e involucrar la inteligencia artificial en la educación. 2) Esa paradoja revela un fracaso del sistema educativo, de los expertos en pedagogía y currículo, de los profesores y universidades. 3) Como dice Julián de Zubiría, debemos trabajar en equipo, juntar diferencias, trabajar en conjunto para transformarnos, para transformar la educación...

¿Seremos capaces de juntarnos y liderar la transformación digital de la educación? ¿Seguiremos en un modelo burocratizado, dependiendo de la letra pequeña, de las leyes, decretos... de cumplir por cumplir, en apariencia, sin realmente cambiar las prácticas? ¿Seguiremos ver el tiempo pasar y el mundo cambiar mientras la educación sigue siendo la misma de tiempos pasados?

viernes, 24 de abril de 2026

El acento como capital - ¡Todos cabemos, todos juntos!

El profesor Leopoldo Fergusson, uno de los autores del libro La Quinta Puerta, publicó en su cuenta de X (antes Twitter) un resumen y la referencia a un trabajo muy interesante, titulado "Acento as Capital". Allí se detalla un experimento cuyos resultados indican que el acento de las personas, la forma como pronuncian, está relacionado o tiene influencia o moldea las relaciones sociales, económicas, políticas, determina y reproduce estereotipos, sesgos, exclusiones... Copio a continuación el resumen en español y conviene leerlo en su totalidad.

¿Qué implicaciones tiene este experimento en Colombia?. Somos un país diverso en todos los aspectos, mucho más en acentos. Los santandereanos y nortesantandereanos tenemos fama de hablar "duro", "golpeadito", por ejemplo. Recuerdo las risas, discusiones, problemas en Bogotá de una amiga cucuteña con una amiga bogotana: "no me grite", decía la bogotana, "qué pena, no estoy gritando, yo hablo así", decía la cucuteña. Y algo similar sucede con los costeños ("y ajá"), los paisas, etc.

Me pregunto: ¿el acento influye en la escritura, hay eso que llaman "el tono" del texto?. Pienso que no, pienso que el texto escrito es una forma de eliminar ese sesgo, otra razón para que sea importante escribir. Recordé una charla titulada "La Ciencia en el Mundo Contemporáneo", profesor Antanas Mockus, realizada en el año 2015 en la Universidad de Medellín: "Porque si lo escribo se vuelve juzgable independiente de mí" (minuto 17, segundos 19 al 24). La escritura pasa a ser ese instrumento que facilita el debate racional, el debate de ideas y argumentos, en lugar de la competencia subjetiva de poderes y jerarquías, gustos y disgustos, pareceres, dogmas, divinidades y toda clase de "fueques". En alguna ocasión escribí eso en una entrada de otro blog que abandoné (migraré eso a este blog).

En esa entrada de ese blog también dejé algunas frases de Darío Botero Uribe en su libro ¿Por qué escribo?: 

"...escribo para enseñar que la reflexión no nos hace mejores ni peores; sólo nos ayuda a entender cómo somos..."

"...escribo para multiplicarme en las ideas de muchos y en las verdades de pocos..." 

"...escribo para enseñar que la única jerarquía que acepto es la del saber, es decir, la destrucción de todas las jerarquías..."

ConTICtualizando, hay unos valores, principios, normas, derechos, deberes universales, individuales, sociales. Cosas como la libertad, el respeto, el pluralismo, la diversidad e igualdad... Bienvenidos todos aquellos que no discriminan por el acento ni por ninguna otra característica. Como dice la canción Ala de Colibrí de Silvio Rodriguez:

"Se admiten tarados, enfermos, gordos sin amor, tullidos, enanos, vampiros y días sin sol... Se admiten proscritos, rabiosos, pueblos sin hogar,desaparecidos deudores del banco mundial."



miércoles, 22 de abril de 2026

Tu nombre con imágenes de la NASA

La NASA (National Aeronautics and Space Administration) publicó una pequeña aplicación que toma una palabra (por ejemplo, el nombre de una persona) y la deletrea con imágenes satelitales, las cuales tienen cierta similitud con cada letra. Aquí el link completo:

 https://science.nasa.gov/mission/landsat/outreach/your-name-in-landsat/

Y aquí tres imágenes con la misma palabra del blog, ConTICtualizando....




Hay repetición de imagen En el caso de la segunda aparición de las letras C y T...  Ojalá perdure el sitio y aumenten el banco de imágenes...

Feliz día de la tierra...