martes, 14 de febrero de 2023

The Psychology of Computer Programming

En este blog he procurado dejar registro de la mayoría de mis lecturas que tienen relación con las TIC (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones). Sin embargo, en ocasiones hay lecturas maravillosas, pero densas, que dejo reposar y a las cuales regreso periódicamente, hasta que aparece el momento preciso para escribir, liberar, desahogar... Una de esas lecturas es el libro La psicología de la programación, un clásico de medio siglo que sigue vigente. Espero finalizar de escribir algunas ideas sobre este libro antes de iniciar las clases en la Universidad...

Este libro no se consigue en Colombia, tuve que importarlo hace tres (3) años, después de una pequeña revisión de literatura que hicimos para actualizar y modificar los cursos de programación en la Universidad donde trabajo. Me gusta regresar cada semestre a leerlo, porque muchas de las ideas que aparecen allí siguen vigentes y me aportan en mi tarea de profesor.

El libro fue escrito en 1969 y publicado en 1971 y promocionaron una edición especial por las bodas de plata (Silver) en 2019 y como homenaje póstumo a su autor, Gerald M. Weinberg, quien murió en 2018. Gerald M. Weinberg (1933 - 2018) fue un profesor y científico de la computación, orientado a la psicología y la antropología de la Ingeniería del Software. Parte de su reconocimiento está en lo que se conoce como "Egoless programming", un estilo de programación más cooperativo y menos individual, que sigue vigente en esta época de alta demanda de programadores y que se mencionará más adelante.

Hay un sitio web dedicado a Weinberg y su obra y allí se puede leer una bonita cita de motivación que hoy me inspiró a cumplir ese compromiso pendiente de escribir sobre el libro:

"Each person is important and can mean something for the world. You can do more than you think. Feel inspired by this."

Regresando al libro, consiste en trece (13) capítulos, los cuales están organizados en cuatro (4) grandes partes:

  1. La programación como una actividad humana (human performance)
  2. La programación como una actividad social
  3. La programación como una actividad individual
  4. Herramientas de programación

Puesto que el libro está en inglés, en algunas partes citaré textualmente oraciones y párrafos, aunque procurando mantener la redacción en español.

1. Programming as a Human Performance

La programación de computadores es una actividad humana. Aunque hay máquinas involucradas, implica la sinergia del trabajo individual de grupos de personas. Históricamente hay cierta mística en torno a los programadores, con el salario como uno de esos elementos místicos. En la actualidad sigue siendo así, como puede leerse en esta entrada de 2020 y esta otra de 2021.

Capítulo 1 Reading Programs: Como actividad humana, la programación es muy parecida a leer y escribir textos en lenguaje natural, por lo que su enseñanza y aprendizaje y su puesta en práctica deberían considerar en gran medida la importancia de leer código.

Programming is, among other things, a kind of writing. One way to learn writing is to write, but in all other forms of writing, one also reads. We read examples -both good and bad- to facilitate learning.

Resulta interesante que desde los inicios de los años 70 del siglo pasado ya se hablaba de la importancia de leer código y de leerse código entre pares (algo que aparecerá en capítulos posteriores).

Cuando se leen programas es necesario comprender y descifrar el código escrito antes de juzgarlo (y de juzgar al programador). Hay, por lo menos, cinco (5) cosas que influyen en el código y que originan limitaciones, restricciones que llevan al programador a tomar determinadas decisiones:

Primero las características de la máquina (machine limitations), como la memoria, el procesador, la capacidad de almacenamiento y transacciones de red, entre otras. Aunque en estos tiempos de computación en la nube y virtualización hay más portabilidad e independencia del hardware, sigue siendo muy importante la influencia de la infraestructura tecnológica para la cual se escribe un programa.

Segundo las características del lenguaje de programación (language limitations). Hoy abundan los lenguajes de programación, los hay de todos los sabores y colores y cada quien sigue el ranking que más le favorece para que el lenguaje de su predilección sea el primero del top. Sin embargo, cada lenguaje tiene sus propias limitaciones y sus fortalezas, limitando al programador y originando tareas de programación innecesarias. No existe el lenguaje de programación que sirva para todo.

Tercero las características del programador (programmer limitations), su formación, experiencia y competencia individual. Un programador puede no ser experto en determinado lenguaje, por lo cual termina implementando tareas que el lenguaje ya trae incorporadas. También, el programador puede tener poca experiencia e implementar una solución ineficiente o hasta incorrecta.

"The programmer did not have full mastery of his computer, his language, or himself...There are, of course, programmer limitations other than merely not knowing the full power of the language -vocabulary limitations, we might say..."

En cuarto lugar debe considerarse la historia (historical traces), de las personas, de la empresa, del software. Es probable que un código fuente inapropiado jamás se cambie durante muchos años. La experiencia me enseña que las soluciones temporales se vuelven permanentes, que la inercia es una fuerza muy poderosa y la mediocridad siempre será enemiga de las cosas bien echas.

"...The prehistoric origins of certain pieces of code are almost beyond belief..."

Y en quinto lugar están las especificaciones (specifications), con lo cual aparecen los usuarios que participan en el proceso de desarrollo.

"...We might begin to believe that very little of th coding that is done in the world has much to do with the problems we are trying to solve..." 

"...Writing a program is a process of learning -both for the programmer and the person who commissions the program..."

Capítulo 2 What makes a good program?: Si se quiere estudiar la programación como una actividad humana, es necesario disponer de algunas medidas. Hay que responder qué hace que un programa sea mejor que otro y qué hace que un programador sea mejor que otro. Y no es algo sencillo, no solo porque hay elementos subjetivos que llevan a un programador a juzgar su propio código mejor que el de otros, sino por los diversos aspectos a considerar cuando se lee (y juzga) el código, como las mencionadas en el capítulo anterior. De cualquier manera se requieren medidas y el libro detalla cuatro (4)

Lo primero es cumplir con las especificaciones (specifications), que el programa haga lo que se espera que haga, que sea correcto. Esa es la primera variable que un profesor de programación evalúa (por ejemplo el suscrito). En ocasiones los estudiantes argumentan que sus programas hacen otras cosas, pero no cumplen con lo mínimo solicitado, leer unas entradas y generar con ellas unas salidas previamente establecidas. De ahí la importancia de mecanismos automáticos para evaluar esta dimensión.

En segundo lugar está el cumplimiento del tiempo estimado para escribir el programa, cumplir el cronograma (schedule). Desde un punto de vista organizacional y económico hay que evaluar el costo de no tener el programa o de tener un programa ineficiente o imperfecto.

"...a program that is late is often worthless. At the very least, we have to measure the costs of not having the program against any potential savings that a more efficient program would produce..."

En eso de cumplir el tiempo planeado,  en el contexto educativo el profesor estima un tiempo, usualmente las dos (2) horas de un examen, pero esa estimación no siempre aplica a todos los estudiantes. Yo suelo estimar una (1) hora y la diferencia por encima de ese máximo la considero como parte de la calificación, pero siempre hay sorpresas y debo ajustar... Lo propio sucede en las organizaciones, aunque allí los gerentes de proyecto suelen estimar y se equivocan a menudo...

En tercer lugar está la adaptabilidad (adaptability). Puesto que los cambios son algo muy común en la vida humana, eso se traslada a los programas de computador y se espera que un programa se pueda adaptar fácilmente. Sin embargo, este atributo puede originar que se requiera más tiempo de desarrollo del estimado o que se sacrifique eficiencia u otras variables.

"...the great majority of programs that are writen, especially by professional programmers, remain in existence for a definite life span. And during that span, most of them become modified..."

Y en cuarto lugar está la eficiencia (efficiency), cuya medición no es simple, pues va mucho más allá de solo el tiempo que tarda el programa en ejecutarse. En cursos de Análisis y Diseño de Algoritmos se cómo estimar formalmente el tiempo lógico de ejecución y el uso de memoria en condiciones ideales o abstractas y cómo llevar esas estimaciones a máquinas reales y específicas.

En la actualidad existen y se usan herramientas capaces de analizar el código fuente y evaluar muchas variables, como se menciona en el libro de Ingeniería de Software en Google.

Capítulo 3 How can we study programming?: Los dos primeros capítulos definieron la programación como parte del comportamiento humano. Tal  complejidad implica un enfoque mixto entre lo psicológico, antropológico y sociológico. Muchos argumentan que el enfoque de Weinberg es más antropológico que psicológico. En este capítulo se sugieren cinco métodos para estudiar la programación, con sus correspondientes inconvenientes y recomendaciones.

El primer método es la introspección (introspection), que el mismo autor manifiesta como no científico, pero que conviene tener en cuenta. Se trata de preguntarle al programador, preguntarle al estudiante si hablamos en el contexto educativo. Aunque se introduce cierta subjetividad y sesgo por parte del programador, nada mejor que preguntarle ¿por qué hizo eso, por qué así, cómo cree que podría mejorarse?.

El segundo método es la observación (observation), que involucra fenómenos como el efecto Hawthorne y la misma subjetividad del observador. Aquí hay mucho de técnicas de investigación antropológicas y psicológicos.

El tercer método son los experimentos (experiment), pero hay elementos éticos complejos y difícilmente un programador aceptará convertirse en ratón de laboratorio, aunque ese es el más apropiado para hacer investigación en ingeniería del software.

Un cuarto método es el uso de medidas o variables psicológicas (psychological measurement), para lo cual es clave tener claro qué es lo que se mide y cómo se mide. La complejidad está en la gran cantidad de variables involucradas y que no siempre hay instrumentos para medirlas. Un instrumento común son lo cuestionarios, para lo cual se debe considerar la cultura y de ahí la diferencia entre los métodos en sociología y antropología. Los primeros buscan respuestas dentro de una cultura que conocen y los segundos buscan preguntas para una cultura desconocida y que se quiere conocer. La psicología de la programación parece estar más orientada a esto último.

De la mano con el método anterior está el uso de datos existentes sobre el comportamiento de un programador (using behavioral science data). Este método es retrospectivo, se está mirando el pasado, a veces incompleto, pero es una buena fuente de datos e información para estudiar el fenómeno.

En general no es tarea sencilla el estudio científico de la programación como comportamiento humano. No obstante ya hay más de medio siglo en esta tarea, como el caso del Grupo de Interés en Psicología de la Programación (PPIG). Desde mi experiencia personal en competencias de programación (Competitive Programing), hay oportunidades para seguir haciendo investigación en estos tópicos.

2. Programming as a Social Activity

Ya aceptamos que la programación es un actividad humana, pero no es una actividad individual y solitaria, sino una actividad de grupos de personas, cooperativa, una actividad social. Hay tres niveles de grupos de personas, una especie de jerarquía: el grupo, el equipo y el proyecto, cada una tiene un capítulo en esta parte.

Hay una nota al inicio de esta parte que ajusta su definición de equipo de programación después de cincuenta años:

"...A programing team is a collection of programmers who are trying to produce better products by working together.."

Capítulo 4 The Programming Group: Al hablar de grupos conviene diferenciar los grupos formales e informales dentro de una organización. En ocasiones se cree que las jerarquías de la estructura organizacional rigen el comportamiento de las personas, pero la realidad es otra.

"...But human interactions are never narrow, never straight, and hardly ever in the directions shown an organization charts. Many serious mistakes have been made in imagining that formal structure was the only structure in a organization.."

Es muy importante reconocer, comprender y considerar los mecanismos informales de los programadores, sobre todo si se quieren implementar transformaciones o investigar.

Otro elemento muy destacado de este capítulo es lo que se conoce como "Egoless programming". Entre muchas otras ideas aparece la necesidad de aceptar la posibilidad de errores y de corregirse mutuamente entre pares. Hay un decálogo que se extrae de este capítulo y que muchos usan como mandamientos, pese a que el profesor Weinberg afirma que hay muchos malentendidos sobre su propuesta. Dejaré este tema y el decálogo para detallar en otra entrada posterior...

Capítulo 5 The Programming Team: Un grupo de programadores no es un equipo, el equipo implica un problema más grande y mucho más de dos o tres programadores trabajando juntos. Tiene mucho que ver con la experiencia de los programadores,  la habilidades  de trabajo en equipo y de  liderazgo, así como la comunicación y la resolución de conflictos. Este y el siguiente capítulo están más cercanos a lo que llamamos Ingeniería de Software y no tanto solo la programación y siguen vigentes, a juzgar por el libro citado previamente de Ingeniería de Software en Google.

"...The lack of experience in programming becomes more evident as the size of the system to be produced increases. Although we have seen that the programmer does not, ideally, work in isolation, even when de problem is small, there is a social difference between small programs and large ones..."

Cuando se trata de equipos es importante  considerar al menos cuatro cosas:

  1. La conformación de los equipos, su tamaño, la asignación y distribución de roles y responsabilidades. Usualmente hay una relación entre la arquitectura subyacente y  la organización del equipo.
  2. Los mecanismos como se establecen y aceptan las metas individuales y del equipo, las reglas de juego cuando hay errores y fallas y el código de conducta para ser efectivos y mantener una unidad entre las personas, pese a los inconvenientes que puedan derivar del proyecto.
  3. El liderazgo del equipo y la designación, formación o descubrimiento de los líderes. En este caso el liderazgo no se puede entender como posiciones de autoridad y poder, jerárquicas, sino como un habilidad para influir en las personas y lograr que se cumplan las metas, más allá de mandar y obedecer. En el contexto de programadores no funciona el autoritarismo, se requieren líderes democráticos y capaces de generar motivación,  no tanto administradores y jefes clásicos. Esto es algo que sigue vigente, pues en materia de TIC y programadores hablamos de creatividad y  colaboración, no tanto de imposiciones y obediencia.
  4. El manejo de las crisis de los equipos, resolución de conflictos, comunicación efectiva, entre otros. Desde el reclutamiento hasta el cierre de un proyecto o la promoción o traslado de un programador involucran aspectos humanos, en contraposición de la naturaleza técnica de la programación.
Este capítulo es algo que solo logran dimensionar y comprender quienes realmente han tenido la oportunidad de convivir varios meses con programadores en equipos grandes para proyectos grandes y reales. En lo académico un proyecto de clase o un trabajo de grado no pasa de un grupo de máximo cinco personas, estudiantes, quienes suelen obedecer a un profesor. En este aspecto hay un desafío y oportunidad en  la academia y la investigación, que nos demanda acercarnos más a las empresas y seguir de cerca el mundo de verdad...

Capítulo 6 The Programming Project: Como dice el libro de Ingeniería de Software en Google, la diferencia entre programación e ingeniería de software está en la escala de tiempo, del problema y del equipo. Al hablar de proyectos estamos hablando de coordinar varios equipos, de escalar el liderazgo, de gestionar los cambios y de medir el rendimiento: de los productos, del proyecto, de los equipos, de los grupos de trabajo y  de cada individuo programador...

Este capítulo, aunque escrito hace medio  siglo, sigue vigente y resume mucho de la abundante teoría, libros y artículos de ingeniería del software. A lo mejor un error que algunos cometen es olvidar la naturaleza humana de la programación, deshumanizar esa actividad y centrarse en modelos burocráticos clásicos, donde priman las metodologías y el cumplir a pie de letra las prácticas estandarizadas. Suficiente con buena comunicación, buen trabajo en equipo y buen liderazgo, algo que no siempre es fácil juntar para llegar al éxito.

3. Programming as a Individual Activity

En contraste con la parte 2, que se refirió a los aspectos sociales, esta tercera parte agrupa cuatro (4) capítulos, que se centran en la individualidad de un programador, sin que esto implique, como ya se dijo, un trabajo en solitario:

  • Capítulo 7 Variations in the Programming Task
  • Capítulo 8 Personality Factors
  • Capítulo 9 Intelligence, or Problem Solving Ability
  • Capítulo 10 Motivation, Training, and Experience
Estos capítulos son claves para reclutamiento de personal en las empresas y también para los profesores que formamos en primera instancia ese talento.

El el capítulo 7 se inicia con esta frase:

"...Programming like loving is a single word that encompasses an infinitude of activities..."

Esta frase se refiere a que hay diversas tareas de programación [y de ingeniería del software]. Por ejemplo, hoy se habla de desarrollador backend, frontend y full stack, tester, arquitecto, ingeniero cloud, devops y muchos otros roles y perfiles, que implican tareas muy específicas y diferentes pero relacionadas entre si. Además, dependiendo de los requerimientos, la organización y la etapa del proyecto,  hay variaciones en las tareas que debe realizar cada programador. Y, por otra parte, hay diferencias entre un programador novato y uno profesional, o lo que actualmente se conoce como junior y senior.  

En ese sentido, no es  sencillo juzgar como bueno o malo el trabajo de un programador y es aún más complejo establecer comparaciones entre dos programadores. Desde mi experiencia, solo en lo referente a programación, las competencias (maratones) ayudan a establecer ciertos niveles, pero es solo una fotografía, una instantánea del desempeño en un momento determinado. Adicionalmente, aunque la individualidad es relevante y es el foco de esta parte del libro, siempre se trabaja en equipo, no es posible desligar la influencia de lo social en lo individual. Por lo tanto,  un programador podría ser excelente en un equipo determinado, pero con otro equipo podría tener un rendimiento inferior o fracasar totalmente.

Pero es necesario evaluar cada programador y compararlo con otros. Para tal efecto se puede recurrir a cada uno de los tres criterios que se exponen en los siguientes capítulos:

El capítulo 8 habla sobre la personalidad, que puede variar, dependiendo de la organización, el equipo de trabajo, el proyecto y muchos otros aspectos del entorno. Hay diversos instrumentos y mecanismos para evaluar la personalidad y así ubicar a una persona en la tarea de programación más acertada.

¿Qué define a determinado programador: Es introvertido, comunicativo, propositivo, crítico, humilde, asertivo, superficial, meticuloso, ordenado, divergente, líder...? Son muchas las variables de personalidad y no hay que engañarse: en un proyecto, bajo determinadas condiciones de la organización, una persona podría asumir el rol de líder y hacerlo mejor que cualquier otro miembro del equipo. Pero en otro proyecto o bajo otras condiciones, esa misma persona podría desempeñarse mejor como un programador experto, cumpliendo con entregables y tiempos claramente definidos...

Con el tiempo, un buen programador que llegue a ser líder y gerente,  posiblemente logre aprender a identificar perfiles y a sacar lo mejor de cada persona, que es lo ideal para potenciar el talento, retenerlo y de paso lograr el éxito en los proyectos y los negocios...

El capítulo 9 se aleja de la personalidad, cuya evaluación podría ser bastante subjetiva y da paso a la capacidad cognitiva, la inteligencia y las habilidades de resolver problemas abstractos y  complejos, como los problemas matemáticos o de computación. Al igual que la personalidad, existen muchos test de inteligencia y son muchas las variables involucradas.

Éste capítulo deja planteada la pregunta de si la inteligencia es lo mismo que la habilidad de resolver problemas, si es una condición necesaria o es un super conjunto. En la actualidad se habla de Pensamiento Computacional (Computational Thinking) y desde esa disciplina floreciente hay nuevas perspectivas y preguntas...

Finalmente, el capítulo 10 se centra en la motivación, el entrenamiento y la experiencia. La experiencia se gana con el tiempo y la densidad y calidad del trabajo, pero no es suficiente para ser un buen programador. Un buen programador siempre está motivado y se mantiene entrenando.

Por la experiencia en maratones de programación, entrenar es la clave, pero para entrenar hay que mantener la motivación por largo tiempo, lo cual es un desafío tanto en el contexto académico como en el contexto laboral. La pregunta entonces para profesores y líderes de equipos y empresarios es ¿cómo mantener motivado a un  programador para que su desempeño sea el ideal? y de paso ¿cómo mantener motivado a un equipo de programadores?.

Igual que las partes anteriores, aunque es un libro escrito hace más de cincuenta años,  muchas de las ideas planteadas siguen vigentes, incluso con el auge de la Inteligencia Artificial y la explosión de cambios tecnológicos que vivimos en esta época. Sin duda este libro es de lectura obligada para líderes de TI en organizaciones y para los profesores que intentamos enfrentar el difícil reto de formar talento digital...

4. Programming Tools

Esta última parte no la detallaré por capítulos, no obstante los listo a continuación:

  • Capítulo 11 Programming Languages
  • Capítulo 12 Some Principles for Programming Language Design
  • Capítulo 13 Other Programming Tools

Los sistemas son complejos y la computación es compleja, ya lo dijo Dijkstra en su conferencia On the cruelty of really teaching computing science. Y también lo es la programación, como algo más específico, pero que es el núcleo de la computación. Además de los aspectos humanos individuales y sociales, programar involucra muchas herramientas: el hardware, el sistema operativo, el lenguaje, el entorno de desarrollo (IDE Integrated Development Environment), los componentes para depuración, pruebas, documentación, control de versiones y muchos más.

En ocasiones un programador promedio que use y domine muy buenas herramientas podría rendir mucho más que uno experto y del top mundial sin herramientas o con herramientas pobres. Además, las herramientas dependen del proyecto y la  necesidad.

En el caso de los lenguajes de programación hay una Torre de Babel permanente. El libro cita otro libro contemporáneo: Programming Languages: History and Fundamentals de Jean E. Sammet de 1969, cuya  portada referencia una pintura de Pieter Brueghel. Para esa época la cantidad de  lenguajes de  programación eran 118 y a hoy son más de 8000. Y cada día aparecen nuevos ranking de lenguajes y muchos lenguajes antiguos se niegan a morir, como por ejemplo COBOL.

El  lenguaje de programación es la clave y hay que saberlo seleccionar, sobre todo cuando se trata del contexto educativo. ¿Qué lenguaje usar para aprender a programar por primera vez? ¿Qué entorno de desarrollo? ¿Qué herramientas usar? Yo pienso que sería interesante un aprendizaje multilenguaje, como yo aprendí, con un libro que usaba BASIC, COBOL y C de los cuales luego salté a C++, Java y muchos otros, hasta JavaScript y Python que hoy tienden a dominar en popularidad...

* ConTICtualizando

Releyendo este libro, como cada inicio de semestre desde hace cuatro (4) años, encontré unas notas escritas a mano y recordé que siempre comenzaba a escribir sobre el libro y jamás finalizaba. Siempre aparecen otras tareas, otros compromisos y en últimas es un libro viejo, de hace más de medio siglo.

Pero este semestre había una diferencia y es que había leído y escrito algo corto sobre un libro reciente y relacionado con el mismo tema: el libro de Ingeniería de Software en Google. Ese contraste y la frase de motivación de Weinberg me llevaron a cumplir la tarea pendiente...

La moda por estos días es la Inteligencia Artificial, cosas como el Chat GPT3 y las herramientas inteligentes generadoras de contenidos digitales. El hombre ha fabricado su propia obsolescencia y hasta la programación es obsoleta, por lo menos la programación tradicional. El desafío académico y de negocio es gigante, aunque muchos aún no logran comprenderlo o aceptarlo.

Este libro, que corresponde a los orígenes de la computación, es propicio para estos tiempos en que nace una Inteligencia Artificial de verdad, que ya no es una promesa ni ciencia ficción. Ya están aquí los seres artificiales e invisibles, escondidos en la máquina y que remplazarán a quienes no cambien, ni se adapten ni evolucionen...

A lo mejor es tiempo de escribir The Psichology of Artificial Intelligence, antes de que la inteligencia artificial escriba The history of Natural Intelligence y pasemos al olvido...


viernes, 3 de febrero de 2023

Cartas a quien pretende enseñar - Paulo Freire - Parte II

... continuación de de la Parte I 

Quinta Carta: Primer día de clase

Freire recuerda que el conocimiento es una construcción social inconclusa y no hay verdades definitivas, por lo que sus textos buscan provocar, desafiar a los lectores,  para que su práctica mejore en función de un diálogo crítico que se genera en el ejercicio de leer y escribir.

Además, recuerda que los maestros son seres humanos, con vulnerabilidades, con sentimientos y emociones, incompletos y  en crecimiento diario a través de su práctica educativa. E igual de humanos son los estudiantes, que son iguales junto al maestro, aunque con roles y contextos diferentes.

Y el conocimiento no es solo  teórico o solo práctico cotidiano, sino que la teoría y el contexto real se reconcilian dialécticamente, por lo que se regresa a la primera carta, sobre leer el mundo y leer la palabra, sobre la educación como un ejercicio de observar, leer, escribir, pensar, repensar, soñar y trasformar, la palabra y el mundo real, las emociones y el conocimiento,  el discurso y las prácticas...

La carta cuenta una anécdota triste, pero significativa. En una zona rural la maestra le pregunta a un niño ¿acostumbras soñar? y el niño responde "no, yo solo tengo pesadillas". Esto nos regresa a la segunda carta sobre el miedo y es eso lo que sucede en una primera clase y en cualquier clase, no solo de un profesor nuevo y sin experiencia, sino de cualquier profesor.

Es un miedo que debe superarse con todas las cualidades relacionadas en la cuarta carta, con humildad, con amorosidad, con valentía, con seguridad...

La carta cierra nuevamente con el llamado a la acción y la visión política de la educación y  el maestro:

"...En una sociedad como la nuestra, de tan robusta tradición autoritaria, es de vital importancia encontrar caminos democráticos para el establecimiento de límites para la libertad y la autoridad con los que evitemos la licencia que nos lleva hasta el 'dejemos todo como está para ver cómo queda', o al autoritarismo todopoderoso..."

Sexta Carta: de las relaciones entre la educadora y los educandos

Profesores y estudiantes somos seres humanos, iguales, pero con un contexto diferente y unos roles diferentes, un contexto que incluye los antecedentes, la actualidad y los sueños de vida. El profesor tiene la responsabilidad de establecer una relación amorosa con los estudiantes, sin autoritarismos, pero sin extremos de indisciplina.

La relación del profesor y los estudiantes debe estar fundamentada en el testimonio del profesor, que es la coherencia entre su discurso y sus acciones, que lo que el profesor dice en clase sea consistente con su vida cotidiana.

El profesor debe conocer el contexto de sus estudiantes, su realidad y debe procurar que los estudiantes conozca  la realidad del país, de la sociedad, que relacionen la teoría con la vida real. Eso implica la lectura de noticias, la discusión sobre programas de radio o televisión que se relacionen con lo que se enseña y aprende. Nuevamente se regresa  a las cartas anteriores sobre leer, escribir y pensar el mundo y la palabra.

Es recomendable que el profesor tenga como práctica de su acto educativo el registrar, escribir, sobre lo que sucede a diario en la clase con sus estudiantes: "observar, comparar, solucionar, seleccionar y establecer relaciones entre hechos y cosas...". Es básicamente un ejercicio de investigación educativa permanente, que retroalimenta la práctica educativa.

Finalmente, la relación entre maestro y estudiante debe estar mediada por un diálogo permanente, en lugar de  una instrucción autoritaria. Se trata de propiciar unas relaciones democráticas, donde los estudiantes reciben el ejemplo de un profesor que se reconoce como sujeto político, que construye conocimiento son sus iguales, tanto compañeros como estudiantes, buscando realizar los sueños individuales y colectivos de cambiar la sociedad...

Séptima Carta: De hablarle al educando a hablarle a él y con él; de oír al educando a ser oído por él

Siguiendo la idea de la carta anterior, la relación entre profesor y estudiante es una relación de  diálogo y crítica permanente. Pero a veces se cae en dos extremos equivocados en torno a este relación:

El extremo del profesor autoritario, que siempre habla y sus alumnos simplemente oyen y repiten y acatan, sin ser escuchados, sin voz ni voto, sin sueños ni posibilidades de un desarrollo individual y social. Y el extremo del esponateneísmo licencioso, que sigue el lema "dejemos todo como está para ver cómo queda", en el que los estudiantes son abandonados, nadie les habla ni los escuchan.

Lo que se requiere es propiciar el gusto por la pregunta, por la crítica, por el debate, en el marco del respeto, la tolerancia, la humildad y la amorosidad, buscando el saber y la transformación social. De ahí que esta carta cierre con estas palabras:

"Y si soñamos con la democracia debemos luchar día y noche por una escuela en la que hablemos a los educandos y con los educandos, para que escuchándolos podamos también ser  oídos por ellos"

Octava Carta: Identidad cultura y educación

Esta carta pone el dedo en la llaga respecto a las diferencias culturales, sociales y económicas entre profesores y estudiantes. Introduce la noción de identidad cultural que está relacionada con la noción de clase social: no somos solo lo que heredamos de nuestras familias y contexto, pero tampoco somos solo lo que adquirimos, en cambio,  somos una relación dinámica entre ambas cosas.

Los seres humanos estamos programados para aprender todo el tiempo, pero no estamos determinados a ser algo en particular y específico. Por el contrario, el estar programados para aprender nos permite estar en cambio permanente, un cambio que es primero una decisión individual, mediada por el maestro, pero  una decisión que no se puede forzar autoritariamente.

Por eso el profesor debe conocer, respetar y considerar el contexto del estudiante, su identidad cultural y en un diálogo permanente el estudiante  podrá descubrir, comprender y aceptar que debe cambiar su forma de hablar  y escribir, sus prácticas y su pensamiento.

La enseñanza y el aprendizaje son un ejercicio democrático y social, en el que también el profesor descubre y aprende de sus estudiantes y su contexto y en el que los estudiantes aprenden a ser agentes de cambio social y militantes políticos.

"La escuela democrática que precisamos no es aquella en la que sólo el maestro enseña, en la que el alumno sólo aprende y el director es el mandante todopoderoso."

Novena Carta: Contexto concreto - Contexto Teórico

Siguiendo las tres cartas anteriores (seis, siete y ocho),  la teoría y la práctica no se pueden separar, su relación es dialéctica y el profesor debe saber interpretar el contexto y realidad de los estudiantes y del momento en que se enseña. Los seres humanos no podemos ser autómatas que repetimos hábitos sin conocer, comprender y aceptar un por qué, una razón de ser.

En ese sentido, hay un conocimiento práctico popular de los estudiantes, relacionado a su contexto social y cultural, a su clase. Y es tarea del profesor propiciar en sus estudiantes la reflexión, el pensar, el leer y el escribir sobre su mundo. Y luego repensar, releer y reescribir según la teoría. Como en la primera carta, reconciliar el mundo y la palabra, pensamiento y realidad.

Por lo tanto, es clave poner de manifiesto, con respeto, tolerancia y amor, el contexto del estudiante:

"Una cosa es el niño hijo de intelectuales que ve a sus padres ejercitando la lectura y la escritura, y otra es el niño de padres que no leen la palabra y que, a lo sumo, no ven más que cinco o seis carteles de propaganda electoral y uno que otro comercial."

En una sociedad marcada por la desigualdad y el autoritarismo, se reafirma la relevancia de la educación como acto político, para transformar la sociedad y conseguir que los estudiantes rompan las barreras sociales y consigan alcanzar sus sueños:

"Desafiar al pueblo a leer críticamente el  mundo siempre es una práctica incómoda para los que apoyan su poder en la inocencia de los explotados."

Décima Carta: Una vez más, la cuestión de la disciplina

A lo largo de las cartas anteriores se ha insistido en la necesidad de una disciplina intelectual: la disciplina de leer textos a diario, de pensar y escribir, de observar, analizar y relacionar hechos y textos, de leer, pensar y escribir el mundo y la palabra. Es una disciplina que debe nacer del maestro, para que sea testimonio a sus estudiantes y estos también la adopten y desarrollen.

Esa disciplina va de la mano con el soñar, con la curiosidad, con la rebeldía, el gusto por la aventura y la osadía, pero manteniendo unos límites que equilibren esa visión de libertad y autoridad democráticas.

Se trata de una educación para una ciudadanía con "responsabilidad política, social, pedagógica, ética, estética y científica", con una disciplina que evita el extremo del autoritarismo y la obediencia y el otro extremo del espontaneísmo licencioso, en el que todo vale o todo se deja como está

"La ciudadanía realmente es una invención, una producción política... Y es por eso mismo que una educación democrática no se puede realizar al margen de una educación de y para la ciudadanía.."

Últimas palabras: Saber y crecer todo que ver

Las cartas finalizan con unas palabras finales que reiteran el caracter político de la educación y por tanto la responsabilidad que tenemos como maestros. Somos seres programados para aprender, pero no estamos determinados, nuestra educación, nuestro aprendizaje no tienen límites y podemos crecer a través de la educación, un crecimiento individual que nos permite hacernos ciudadanos capaces de transformar la sociedad.

"...que el saber de las minorías dominantes no prohíba,  no asfixie, no castre el crecer de las inmensas mayorías dominadas"

ConTICtualizando, estas cartas de Paulo Freire son una lectura obligatoria de cualquier profesor y conviene reconsiderar estas ideas a menudo, en especial cada inicio de año y semestre. Conviene recordar nuevamente las cinco ideas que extraje como resumen al inicio de esta pequeña reseña:

  1. La educación es un acto político, colectivo y tiene un papel fundamental en la sociedad.
  2. El maestro tiene una responsabilidad ética y política, lo cual le implica un profesionalismo en todos los aspectos: físico, emocional e intelectual, siempre en función del contexto social y de sus estudiantes.
  3. La educación, el enseñar y aprender, como procesos sociales, no son separables y no involucran a un solo individuo ni tampoco a un par de individuos desconectados y lejanos, sino que involucra a un colectivo de personas que deben construir la sociedad juntas.
  4. La educación es un todo complejo y en desarrollo, en evolución permanente y no se puede caer en la simplificación, en la dicotomía enseñar y aprender, leer y escribir, teoría y práctica, maestro y estudiante, aprobado y reprobado... Es un no rotundo a la educación como mera burocracia.
  5. Son principios o valores clave de la educación la libertad, igualdad y diversidad, comunicación y colaboración.




martes, 31 de enero de 2023

Cartas a quien pretende enseñar - Paulo Freire - Parte I

Hace 2 años, en 2021, se conmemoró el centenario del nacimiento de Paulo Freire, en virtud del impacto de su pensamiento y obra en la educación y la sociedad, que perdura después de más de 25 años de su muerte. Son muchos los textos y aportes de este gran maestro brasilero, entre los cuales me gusta mucho el libro Cartas a quien pretende enseñar, una colección de 10 cartas con propuestas y experiencias para asumir y cuestionar el rol del maestro con la pasión y rigurosidad que la sociedad necesita.

De manera general extraigo cinco grandes ideas que son comunes a todas la cartas:

  1. La educación es un acto político, colectivo y tiene un papel fundamental en la sociedad.
  2. El maestro tiene una responsabilidad ética y política, lo cual le implica un profesionalismo en todos los aspectos: físico, emocional e intelectual, siempre en función del contexto social y de sus estudiantes.
  3. La educación, el enseñar y aprender, como procesos sociales, no son separables y no involucran a un solo individuo ni tampoco a un par de individuos desconectados y lejanos, sino que involucra a un colectivo de personas que deben construir la sociedad juntas.
  4. La educación es un todo complejo y en desarrollo, en evolución permanente y no se puede caer en la simplificación, en la dicotomía enseñar y aprender, leer y escribir, teoría y práctica, maestro y estudiante, aprobado y reprobado... Es un no rotundo a la educación como mera burocracia.
  5. Son principios o valores clave de la educación la libertad, igualdad y diversidad, comunicación y colaboración.

Como siempre suelo hacerlo, escribiré algunas notas sobre la lectura de este libro, sin pretender hacer una reseña, sino como ese ejercicio de observar, leer, pensar, repensar, escribir, reescribir y releer, como el mismo Paulo Freire lo sugiere. Dividiré las notas en dos partes I y II.

Primeras Palabras: Maestra-Tía, la trampa

Comienza orientando la lectura del libro, afirmando que no se puede separar el acto de escribir y leer como actos mecánicos, repetitivos, burocráticos. En su lugar, hay que reconocer y vivir las relaciones y la solidaridad inseparable entre "pensar, hacer, escribir, leer, pensamiento, lenguaje y realidad". Por eso sugiere dividir el título original del libro (del portugués) en tres partes: i) "maestra sí", ii)"tía no", iii) "cartas a quien pretende enseñar.

Las dos primeras ideas reconocen la educación como acto político y al maestro como un militante político. Se identifica una trampa ideológica al usar la expresión "tía"  en lugar de maestra, en el contexto de Brasil. Si uno busca los diferentes significados de "tío/tía", hay una acepción coloquial que dice "Persona cuyo nombre y condición se ignoran o no se quieren decir", por lo que uno podría interpretar que la intención real de llamar "tío/tía" a alguien es ignorarlo, despreciarlo, minimizarlo. Y eso es justo lo que sugiere Freire e insiste en que debe cambiarse.

Freire hace la comparación entre el parentesco (tío/tía) y la profesión (maestro/maestra). Y enfatiza que "la tarea del docente, que también es aprendiz, es placentera y a la vez exigente. Exige seriedad, preparación científica, preparación física, emocional, afectiva...". Insiste en que "es preciso atreverse, aprender a atreverse, para decir no a la burocratización de la mente" y que no se puede convertir "la tarea de enseñar en un quehacer de seres pacientes, dóciles, acomodados...", porque la tarea de enseñar "es una tarea profesional que exige amorosidad, creatividad, competencia científica..." y la capacidad de luchar con rebeldía por la libertad y el cambio en unidad con todos lo compañeros maestros.

Por eso escribe estas cartas, para propiciar un diálogo, una conversación entre maestros que mantienen viva "la pasión por el saber" y que se comprometen con su profesión por gusto, con coraje y valentía, con rigurosidad y con amor.

Primera Carta: Enseñar-Aprender, Lectura del mundo - lectura de la palabra

Esta primera carta fija la teoría educativa sobre la cual descansa el resto del libro: entender la educación como un acto político complejo, donde hay unas relaciones dialécticas entre enseñar y aprender, leer y escribir, práctica y teoría, palabra y realidad... "El enseñar no existe sin aprender", por eso se requiere humildad por parte del maestro, quien debe reconocer que al enseñar sigue aprendiendo, en lugar de ser "un burócrata de la mente":

"El aprendizaje del educador, al enseñar, no se da necesariamente a través de la rectificación de los errores que comete el aprendiz. El aprendizaje del educador al educar se verifica en la medida en que este, humilde y abierto, se encuentre permanentemente disponible para repensar lo pensado, para revisar sus posiciones".

Por lo anterior, el maestro debe prepararse para ejercer su labor de enseñar y esto le implica estudiar de manera crítica el mundo, que no es otra cosa que observar y leer el mundo y la palabra, de ahí el título de la carta. Y entonces aparece de nuevo la relación dialéctica, porque no se pueden separar el pensar, leer, escribir, la palabra y la realidad, enseñar y aprender.

Freire cierra su carta con una recomendación que me encanta, porque la sigo desde antes de conocer el libro:

"Pensando en la relación de intimidad entre pensar, leer y escribir, y en la necesidad que tenemos de vivir intensamente esa relación, yo sugeriría a quien pretenda experimentarla rigurosamente que se entregue a la tarea de escribir algo por lo menos tres veces por semana..."

Me atrevo a decir, para resumir esta carta, que profesores y estudiantes estamos llamados a trabajar en unidad por la transformación permanente de la sociedad. Esa transformación involucra una transformación individual, lo cual nos exige que, en todo momento, observemos con curiosidad el mundo, el contexto, que pensemos críticamente, que leamos y escribamos y es por ese camino que aprendemos y enseñamos...

Segunda Carta: No permita que el miedo a la dificultad lo paralice

Después de haber hecho el llamado a la acción para leer y escribir, como parte del ejercicio de estudiar  permanentemente para ser un buen maestro, Freire plantea en esta segunda carta el problema del miedo: miedo a leer, miedo a escribir, miedo a pensar, miedo a enseñar...

Hay miedo hacia algo porque hay dificultad en ese algo y un sentimiento de inseguridad de la persona respecto a sus capacidades. Dice Freire: "falta de fuerza física, falta de equilibrio emocional, falta de competencia científica, ya sea real o imaginaria del sujeto".

Ante ese miedo es necesario actuar, en lugar de paralizarse. Primero es necesario tener claridad sobre las causas del miedo, sobre la verdadera dificultad del asunto, sobre las verdaderas capacidades que tenemos para enfrentar ese asunto y sobre las causas de nuestra inseguridad. Lo segundo es determinar si podemos hacer un esfuerzo justo para enfrentar y avanzar o debemos postergar un poco y trabajar en fortalecernos.

En varias partes del libro se repite un ejemplo en torno al acto de leer un texto: puede aparecer una palabra o expresión difícil de comprender, lo que nos genera miedo y a veces nos conduce a abandonar la lectura. Un esfuerzo para superarlo es el uso de diccionarios, enciclopedias y otras fuentes, para aclarar el significado real de esas palabras o expresiones. Otro esfuerzo es leer varias veces, releer, volver a leer y pensar críticamente. Uno jamás debería avanzar de página si no ha logrado una total comprensión de lo escrito, si no ha logrado descubrir el verdadero mensaje e intención del autor del texto.

Puesto que el contexto de Freire es la escuela y los niños, por ser la base de la sociedad y su trasformación, las cartas enfatizan la importancia de una buena educación en lectura y escritura. La educación no puede limitarse a:

"una lectura bancaria, en la que el lector come el contenido del texto del autor con la ayuda del maestro nutricionista".

En lugar de eso debe promoverse un ejercicio de lectura crítica, que involucre el contexto real, la práctica cotidiana y un ejercicio ecléctico, dialéctico y sinérgico donde, como en la primera carta, se lea y escriban el mundo y la palabra.

Extrapolando a la educación superior, países como Colombia tienen serias dificultades en lectura y escritura, que se hacen evidentes en los resultados de las pruebas SABER 11 y SABER PRO. En la Universidad muchos se quejan y critican esta situación, pero descargan toda la responsabilidad en el estudiante y el sistema educativo que los formó en un pasado que no se puede regresar ni corregir. En ese sentido, la Universidad se paraliza por el miedo a enseñar a leer tardíamente.

Ese es un desafío que debemos enfrentar en educación superior, cultivar la pasión por el saber, por leer y escribir. Parafraseando a Freire: experimentar la solidaridad entre esos diversos momentos (pensar, hacer, leer, escribir, pensamiento, lenguaje y realidad) y la total imposibilidad de separarlos, de dicotomizarlos...

Tercera Carta: Vine a hacer el curso de magisterio porque no tuve otra posibilidad

El título de esta carta sugiere situaciones que la carta misma no explicita, pero que pienso y escribo en este momento: hay personas que pensaron, soñaron, decidieron, buscaron y trabajaron por alcanzar la dignidad de maestros y aman serlo. En cambio, hay otras que llegaron por accidente y entre ellas hay algunas personas que lo asumieron con profesionalismo y otros que simplemente usan esa dignidad pero le hacen daño al sistema educativo. Dice Freire:

"...La práctica educativa es algo muy serio. Tratamos con gente, con niños, adolescentes o adultos. Participamos en su formación. Los ayudamos o perjudicamos en esa búsqueda. Estamos intrínsecamente conectados con ellos en su proceso de conocimiento. Podemos contribuir a su fracaso con nuestra incompetencia, mala preparación o irresponsabilidad..."

Algunos podrán negar la relevancia de la educación y del maestro, pero no hay duda alguna de que la sociedad y su transformación y desarrollo dependen en gran medida de una buena educación y buenos maestros. Al respecto dice esta carta:

"Es evidente que reconocer la importancia de nuestra tarea no significa pensar que es la más importante de todas. significa reconocer que es fundamental."

Ese reconocimiento es necesario para mejorar los salarios, el reconocimiento en la sociedad y sobre todo para que los mismos estudiantes asuman con pasión su aprendizaje, en lugar de la simple búsqueda burocrática de un título. Hay que devolverle la dignidad a la educación, al maestro y al mismo estudiante, regresar a la importancia de la búsqueda por el conocimiento. Cuando los políticos repiten el estribillo trillado de que la educación es la clave para mejorar el país, conviene recordar de nuevo a Freire cuando dice:

"Es evidente que los problemas relacionados con la educación no son solamente pedagógicos. Son políticos y éticos, como cualquier problema financiero."

En resumen, quien no se apasione como maestro, por lo menos que se esfuerce por ejercer la profesión como la sociedad lo requiere. Ante la falta de amorosidad, por lo menos que haya responsabilidad.

Cuarta Carta: De las cualidades indispensables para el mejor desempeño de las maestras y los maestros progresistas

Esta cuarta carta es mi favorita y fue la que me condujo a leer el libro completo. Freire comienza aclarando que esas cualidades no son una lista exhaustiva y única y que tampoco son cualidades innatas, sino que se consiguen y cultivan con la práctica. A continuación un top 10, aunque podrían enunciarse muchas más:

1) Humildad

Ser humilde no significa minimizarse, ser cobarde y servil, hacer caso, obedecer al poder y statu quo. La humildad implica valentía (cualidad 3), seguridad (cualidad 6), respeto hacia nosotros y lo demás. La humildad implica reconocer que "nadie lo sabe todo, nadie lo ignora todo, todos sabemos algo y todos ignoramos algo". Nadie se salva solo, oí en una película argentina sobre un profesor, titulada El Suplente.

La humildad es necesaria para no asumir una postura autoritaria y arrogante, pero tampoco una postura condescendiente y permisiva. Son dos extremos que no ayudan a una buena educación y que tampoco transforman la sociedad.

"Si siendo humilde no me minimizo ni acepto que me humillen [y tampoco minimizo ni humillo a los demás], estoy siempre abierto a aprender y a enseñar..."

2) Amosoridad

La educación y la tarea del maestro demandan reconocernos humanos, de allí la humildad como primera cualidad. Pero se trata de un "amor armado", no un amor ciego, ignorante y pasivo sino un amor observador, con pleno conocimiento , crítico y beligerante, que exige sus derechos, anuncia, denuncia y lucha. A veces se confunde la humildad y la amorosidad con resignarse y dejar las cosas como están, pero eso es equivocado, por lo cual hay que recurrir a la siguiente cualidad.

3) Valentía

La valentía de ser humildes y amorosos nos regresa a la segunda carta sobre el miedo. Hay quienes confunden ser humilde y amoroso con quedarse callado, con paralizarnos por el miedo de denunciar, proponer y actuar para transformar las situaciones y alcanzar nuestros sueños, "sueños sustantivamente politicos y adjetivamente pedagógicos". Se requiere conocimiento sobre y confianza en nosotros mismos, conocimiento y valor sobre las dificultades y el miedo que nos causan. La valentía se trata de conocer y actuar, de no paralizarse y actuar con humildad y amor.

4) Tolerancia

Esta cualidad fue la que me trajo a esta carta y este libro, porque al hablar de tolerancia aparece una palabra nueva para mí, que me gustó muchísimo, la palabra connivencia, que es sinónimo de complicidad y confabulación, de convivencia con el mal:

"Ser tolerante no significa ponerse en connivencia con lo intolerable, no es encubrir lo intolerable... es como si ser tolerante fuese una forma cortés, delicada [de aceptar lo que no es aceptable]. Una manera civilizada de consentir algo que me repugna. Eso es hipocresía, no tolerancia. Y la hipocresía es un defecto, un desvalor. La tolerancia es una virtud..."

La tolerancia implica responsabilidad y respeto mutuos, reconocer unos principios, valores y normas mínimas que son acordadas en conjunto por las personas con el objetivo de convivir. Si esos principios, valores y normas se transgreden, no es algo tolerable, porque se cae en la connivencia, que es completamente contraria al objetivo inicial de convivir. Así que se requieren unos acuerdos, respeto, disciplina y ética, en lugar del autoritarismo que todo lo impone o impide o la anarquía que todo lo permite.

5) Decisión

Hay un grupo de cinco cualidades que Freire agrupa o relaciona. La primera es la decisión, una competencia clave del maestro. No es algo sencillo, es muy difícil tomar decisiones, porque decidir implica siempre oponer una cosa respecto de la otra y a veces un persona contra otra. Evaluar, por ejemplo, implica decidir.

Decidir implica ser competente, pero también amoroso. No se puede ser arbitrario ni autoritario, sino que se decide a partir de los hechos, el conocimiento y las normas que nos rigen. Tampoco se puede caer en el extremo de la indecisión, porque eso es debilidad y se pierde el respeto de lo estudiantes, además de que les trasmite inseguridad, lo que da paso a la siguiente cualidad.

6) Seguridad

El maestro debe ser competente en lo científico y político y debe tener integridad ética. Es esto lo que le da la seguridad al maestro y le permite la valentía, sin dejar a un lado la humildad, la amorosidad y la tolerancia. Cuando no soy competente no soy seguro y caigo en la arrogancia y el autoritarismo, imponiéndome como superior ante los estudiantes. En el otro extremo, cuando no soy competente, la inseguridad me conduce a la cobardía y termino abandonando a los estudiantes a su suerte.

7) Tensión Paciencia / Impaciencia

Si aceptamos la difícil tarea de ser maestro y la complejidad de la educación como un acto político que transforma individuos y la sociedad, entonces comprendemos que vivimos una tensión permanente entre el saber y la ignorancia, el respeto y el irrespeto, la acción acelerada y la parálisis total, la teoría y la práctica, la justicia y la injusticia... Esas tensiones nos afectan emocionalmente y debemos manejarlas, lo que implica un equilibrio entre ser pacientes e impacientes:

"...La paciencia aislada tiende a obstaculizar la consecución de los objetivos de la práctica haciéndola tierna, blanda e inoperante. En la impaciencia aislada, amenazamos el éxito de la práctica que se pierde en la arrogancia de quien se juzga dueño de la historia. La paciencia sola se agota en el puro blabla; la impaciencia a solas, en el activismo irresponsable..."

8) Parsimonia Verbal

Es necesario separar el sentimiento del discurso, de manera que la cualidad anterior implica esta otra cualidad para revelar en la práctica ese equilibrio entre las dos tensiones de paciencia e impaciencia:

"Quien vive con preponderancia la paciencia, apenas ahoga su legítima rabia, que expresa en un discurso flojo y acomodado. Quien por el contrario es sólo impaciencia tiende a la exacerbación en su discurso"

9) Alegría de Vivir

Son inútiles todas las cualidades anteriores o cualquier otra que se pueda sugerir si no hay alegría en nuestra vida. Como maestros debemos darnos totalmente a la vida, luchando, ejerciendo la libertad de vivir y transformar nuestra vida. La alegría de vivir es eso, jamás renunciar a tener sueños y a trabajar por conseguirlos.

10) Unidad en la Diversidad

Se cierra esta carta y la lista de cualidades con la aceptación del conflicto permanente:

"...No hay vida ni existencia humana sin pelea ni conflicto. El conflicto hace nacer nuestra conciencia. Negarlo es desconocer los mínimos pormenores de la experiencia vital y social. Huir de él es ayudar a la preservación del statu quo. Por eso no veo otra salida que no se la de la unidad en la diversidad de intereses no antagónicos de los educadores y las educadoras en defensa de sus derechos..."

Y entonces debemos trabajar y luchar juntos, manejar los conflictos, en lugar de ocultarlos o evitarlos:

"A veces es preciso que luchemos junto al sindicato y a veces contra él si su dirigencia es sectaria, de derecha o de izquierda. Pero a veces también es preciso que luchemos como administración progresista contra las rabias endemoniadas de los retrógrados, de los tradicionalistas -entre los cuales algunos se juzgan progresistas- y de los neoliberales para quienes la historia terminó en ellos."


jueves, 26 de enero de 2023

Ingeniería de Software en Google

Las vacaciones siempre serán un buen momento para leer libros, en particular para quienes trabajamos como profesores y se nos va el semestre en un parpadeo, entre muchas tareas de la cotidianidad académica. Durante el semestre también leemos y mucho, pero solo en vacaciones es posible ese privilegio de sentarse toda una mañana o una tarde o todo un día y hasta toda una semana a degustar un libro letra a letra.

Por eso, durante las últimas vacaciones de fin de año me propuse leer el libro Ingeniería de Software en Google, una compilación de varios autores, quienes nos cuentan detalles de la ingeniería de software del presente en una de las grandes empresas del planeta. Son 25 capítulos en más de 600 páginas, con un lenguaje especializado, pero claro y sencillo, amigable para que los profesores y estudiantes conozcan un poco sobre la vida real y contrasten el currículo tradicional con las tendencias de la industria.

En mi caso particular tengo a cargo cursos de Programación de Computadores, Computación en la Nube y Arquitectura de Software. Dentro de lo que hacemos en esos cursos se encuentra el modelado, la simplificación para representar, la "abstracción". Así que elaboré una sencilla infografía para resumir y recordar la lectura y como parte del material educativo y del ejemplo para mis estudiantes.

Dejaré aquí la infografía y no entraré en más detalles, para sembrar la inquietud de leer el libro a los compañeros profesores y a mis estudiantes.


ConTICtualizando, en materia de TIC los cambios son cada vez más acelerados y profundos y su impacto es de largo plazo e imposible de impedir y ocultar. Como profesores tenemos el gran desafío de gestar cambios en la academia, la gran responsabilidad ética de transformarnos digitalmente. Este tipo de libros son un buen comienzo y conviene incorporarlos a nuestros "currículos" para lograr esos "resultados de aprendizaje" que nos exigen las normas del Ministerio de Educación.

jueves, 19 de enero de 2023

Un crimen llamado educación...

Hay un documental titulado como esta entrada "Un crimen llamado educación", dirigido por Jürgen Klaric, un influencer popular en el área de neurociencias aplicadas a los negocios y la educación, entre otros. El documental dura 1 hora y 34 minutos y en mi canal de Youtube seleccioné algunos fragmentos cortos que no suman juntos más de 6 minutos. Aquí un fragmento donde se menciona que la educación funciona como un mercado y sigue fracasando, además de estar estancada en siglos anteriores, en una época muy diferente a la que vivimos hoy. Y desde esos videos ya han pasado 5 años...

De esa época hay también un video muy popular con una crítica al sistema educativo, simulando un juicio, donde se insiste en lo perverso del sistema y la necesidad de cambiarlo. Hay varias versiones en Internet y a veces se pierden o las ocultan, por lo que dejo aquí una copia en mi canal de Youtube.

La pandemia fue una época propicia para debatir, proponer y experimentar cambios en la educación, pero una vez terminada la crisis parece que todo se olvidó y se siguió el camino de siempre, el de menos esfuerzo: "dejemos todo como está, para ver cómo queda" leí en un libro de Paulo Freire.

Recordé estos videos y la pandemia porque en redes sociales me encontré, de nuevo, con la polémica permanente sobre la educación y su fracaso, en el contexto de España, que no es muy diferente del latinoamericano: Daniel Arias Aranda publicó en LinkedIn un artículo titulado Querido alumno universitario de grado: Te estamos engañando.


Por supuesto, aparecieron las críticas y las defensas. Una profesora llamada Teresa Mata Sierra publicó un artículo titulado Querido alumno, yo no te engaño. Es la típica defensa al estilo "no generalice, no todos los profesores somos malos y yo me cuento entre los buenos".

Y un profesor llamado Luis Ángel Hierro publicó otro artículo diciendo Querido/a estudiante: que no te engañen, la Universidad del pasado no era mejor. Es la típica defensa "siempre ha sido así y es mejor no molestarse en cambiarlo".

Y de seguro hay muchos otros artículos, no seguí haciendo seguimiento a ese hilo, que seguro será olvidado después de la entrevista que le hicieron a quien inició la polémica, bajo el titular Las tres verdades del profesor universitario viral por su aviso: "No enseñamos, engañamos".

La realidad de la educación es que tenemos abundancia de diagnósticos y propuestas, pero escasez de decisiones, acciones, transformaciones e impactos. Eso no significa que lo primero no sea necesario ni útil, todo lo contrario. Yo mismo tengo en mi blog varias entradas sobre educación y vivo leyendo y escribiendo al respecto, desde mi disciplina, alcance y microcontexto. Aquí las entradas más recientes:

Pero se requiere pasar a la acción, se requiere acelerar las trasformaciones, se requiere que los poderosos tomen decisiones para que se alcancen los impactos y dejemos de ser cómplices de ese crimen llamado educación...

Por ahora solo podemos seguir leyendo, escribiendo y haciendo, sembrando pequeñas semillas, a pesar de que los altos directivos sigan estancados en su nostalgia por el pasado y a veces impidan lo que se supone debería permitirse...

sábado, 7 de enero de 2023

Michio Kaku - El Futuro de la Humanidad

Un par de estudiantes de pregrado, el día que sustentaban su trabajo de grado (19/04/2022), me regalaron el libro El Futuro de la Humanidad de Michio Kaku, un Físico, Profesor y Divulgador Científico muy reconocido. Michio Kaku, dice Wikipedia, fue apadrinado por el premio Nobel Edward Teller,  quien es el padre de Eric "Astro" Teller, uno de los pioneros de la  innovación disruptiva en Google. Además de este libro hay muchos otros, siendo el más reciente La Ecuación de Dios.


Michio es  uno de los pioneros de la Teoría de Cuerdas, una teoría física y matemática revolucionaria, que pretende unificar las grandes teorías de la física: la teoría de la relatividad, la teoría cuántica y la teoría clásica de la gravedad de Newton.

El libro es bastante denso, pero  apasionante. Michio Kaku es un gran divulgador científico, logra motivar hacia la ciencia. En lugar de memorizar, ayuda a comprender, en lugar de repetir ayuda a imaginar, a crear...

El libro se divide en cuatro partes: Primero una introducción, donde explica los peligros del planeta tierra y la humanidad y la necesidad de prepararnos para perdurar en el futuro y no extinguirnos, que es la norma. Segundo "Salir de la Tierra" donde habla sobre las complejidades del planeta y el Universo, el sol, la luna, los dos planetas cercanos y rocosos, Marte y Venus y los planetas gigantes, lejanos y gaseosos.

La tercera parte se enfoca en salir del planeta "Viaje a las estrellas", donde habla sobre la construcción de naves y viajes al espacio, el uso de robots e inteligencia artificial y la posibilidad de vida en otros planetas.

La cuarta parte habla sobre "La vida en el universo" y más allá del universo. Allí regresa a la Inteligencia Artificial para que nos inmortalicemos digitalmente, habla sobre el transhumanismo y sobre viajar más allá de las estrellas, en búsqueda de otras formas de vida o en busca de mantener nuestra especie con vida, porque tarde o temprano el planeta y el sol tendrán que morir.

De la lectura de este texto me gustaría dejar aquí cinco ideas:

1) Debemos recordar en todo momento nuestra ignorancia y nuestra debilidad como especie: es muy poco lo que sabemos y muy poco lo que hemos logrado. Pero al mismo tiempo, esto nos ha permitido avanzar de forma maravillosa como especie en el planeta y el universo. Y esto nos representa grandes desafíos en el futuro. Aunque parecen ciencia ficción, son desafíos científicos y tecnológicos el avance de la inteligencia artificial, el conocimiento total del cerebro, la manipulación genética y biológica, los viajes al espacio y la búsqueda o fundación de vida fuera del planeta Tierra.

2) El planeta, la especie humana y la sociedad tienen desafíos locales y de corto plazo como la desigualdad, el hambre, las enfermedades clásicas, entre  otras.  Todo esto se puede resolver rápidamente y fácilmente. No se depende de la ciencia ni de la tecnología,  porque ya existe casi todo lo necesario. Se depende de la política y la cultura. De la mano con el numeral anterior, debemos aceptar con humildad nuestra ignorancia y apropiar y usar de la mejor manera la ciencia y la tecnología existentes. Es una forma de suicidio y  asesinato moral el seguir insistiendo en las mismas prácticas del pasado, mientras la ciencia y la tecnología sigue avanzando exponencialmente.

3) Considerando los numerales 1) y 2) conviene enfatizar que los dueños del planeta son los grandes billonarios del mundo, los fundadores y dueños de las grandes empresas de Silicon Valley. Si bien estas personas respetan y ayudan a soportar el sistema político, social y económico, han preferido no intervenir en la debacle del planeta, la especie y la sociedad. Y están dedicados a mirar más allá del siguiente siglo y más allá de nuestra galaxia. Tienen tanta riqueza, hay tanta riqueza en el mundo, que alcanza para resolver los problemas elementales y para ir más lejos, para mirar hacia el futuro y construirlo desde ya...

4) Contextualizado a Colombia y al microcontexto en el que vivo, persiste un dilema ético en todo esto. Un dilema que resumo a dos fragmentos de Cien años de Soledad, que me limito a citar a continuación:

«En el mundo están ocurriendo cosas increíbles -le decía a Úrsula-. Ahí mismo, al otro lado del río, hay toda clase de aparatos mágicos, mientras nosotros seguimos viviendo como los burros.» 

«Viéndolo montar picaportes y desconectar relojes, Fernanda se preguntó si no estaría incurriendo también en el vicio de hacer para deshacer, como el coronel Aureliano Buendía con los pescaditos de oro, Amaranta con los botones y la mortaja, José Arcadio Segundo con los pergaminos y Úrsula con los recuerdos»

5) De nuevo recordé al idea de humildad cósmica, pues somos simplemente un 𝐔𝐧 𝐏𝐮𝐧𝐭𝐨 𝐀𝐳𝐮́𝐥, como dijo Carl Sagan:

«...Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestro hogar. Eso somos nosotros. En él, todos los que amas, todos los que conoces, todos de los que alguna vez escuchaste, cada ser humano que ha existido, vivió su vida. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de religiones seguras de sí mismas, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, niño esperanzado, inventor y explorador, cada maestro de la moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie, vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.

La Tierra es un escenario muy pequeño en la vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que en su gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de una esquina del punto sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina. Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los otros, cómo de fervientes son sus odios. Nuestras posturas, nuestra importancia imaginaria, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo... es desafiada por este punto de luz pálida.

Nuestro planeta es una solitaria mancha en la gran y envolvente penumbra cósmica. En nuestra oscuridad —en toda esta vastedad—, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Asentarnos, aún no. Nos guste o no, por el momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos. Se ha dicho que la astronomía es una formadora de humildad y carácter. Quizás no hay mejor demostración de la soberbia humana que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos más amablemente los unos a los otros y de preservar y apreciar el pálido punto azul, el único hogar que hemos conocido...»

Me puse a profundizar sobre el autor del libro, a quien había visto en videos, pero de quien jamás me había detenido a leer en detalle. Encontré varios videos interesantes, aquí uno de ellos:


Gracias a Yindi Paola Pájaro Urquijo y a Juan Fernando Romero Ortega por regalarme este libro que me dejó pensando mucho más... En esta primera semana de vacaciones pagué la deuda de leerlo y de escribir un poco sobre esa lectura... 

martes, 1 de noviembre de 2022

El triángulo del poder

Corría el año 1990, en La Escuela Amarilla de Los Patios (así le decían). Yo estudiaba quinto primaria. En esa época hacían exámenes de admisión al Colegio y los cupos eran pocos. 


Dentro de lo que enseñaban y evaluaban estaban las 3 operaciones del triángulo del poder: potenciación, radicación y logaritmación. Aún recuerdo viejos libros y la explicación en el tablero, con tiza de colores.

No olvido el triángulo, porque después ese triángulo aparecía en física, con velocidad, tiempo y espacio. Y en electrónica, con corriente, voltaje y resistencia. Y en trigonometría, con seno, coseno y tangente. Y en cálculo, con funciones, su derivada y su integral. Y en español y comunicación, con la cosa o referente, el símbolo y el significado... En todo ese triangulo...
 

Escribo esto porque, en el curso de Análisis y Diseño de Algoritmos, mis estudiantes no entendían una demostración, porque no entendían los logaritmos como parte de ese triángulo.


Pensé buscar los libros viejos, pero finalmente busqué en Internet por "triangle log root pow" y ahí apareció. Les dejo el video, que compartí a mis estudiantes

 

https://www.youtube.com/watch?v=sULa9Lc4pck