martes, 24 de agosto de 2021

El Presente es una Novedad Radical (y el futuro aún más)

Edsger W. Dijkstra es uno de los grandes científicos y maestros de la computación. Entre sus muchas conferencias hay una que se titula "Sobre la crueldad de enseñar realmente ciencias de la computación", en la cual plantea la idea de una Novedad Radical y ubica a los computadores y las ciencias de la computación en esa categoría.

https://www.cs.utexas.edu/users/EWD/welcome.html

Dijkstra inicia con una expresión muy bonita y trascendental:
"The usual way in which we plan today for tomorrow is in yesterday's vocabulary"
"La manera usual en la cual hoy planificamos para el mañana es en el vocabulario" de ayer.  
La expresión se puede resumir a que "planeamos el futuro con el vocabulario del pasado" y eso tiene unas implicaciones lingüísticas. Como lo dice Dijkstra, usamos metáforas, analogías y palabras viejas para nombrar cosas nuevas, para conseguir que se comprendan las novedades, para lograr que se entiendan y acepten las propuestas de cambio. Pero eso es un proceso lento y gradual, muy lento...
 
Es una lentitud que obedece a la naturaleza humana, a una inercia que impide moverse por fuera del círculo que demarca el statu quo. Ojalá sucediera como lo plantea Cien Años de Soledad, cuando dice "el mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre, y para nombrarlas había que señalarlas con el dedo". En ese caso, las novedades radicales se señalarían con el dedo por la falta de palabras, en lugar de disfrazarlas.
 
Eso también tiene implicaciones de caracter político, cognitivo, cultural y hasta sentimental, pues las personas tienden a dejarse atrapar por la nostalgia del pasado (ver en Youtube desde 1:50:46 hasta 1:52:20), con lo cual no se logran comprender ni aceptar las novedades radicales.

Muchas otras cosas que Dijkstra plantea en esa charla son relevantes en esta época. Por ejemplo, menciona que no debería usarse  la palabra "bug" sino "error", pues hay un elemento ético involucrado. Se usa "bug" como metáfora para ocultar un error humano, producto del orgullo que impide aceptar equivocaciones.

ConTICtualizando, vivimos una época de incertidumbre, lo cual se incrementó con la pandemia. Es una época que novedades radicales: Por una parte, las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) amenazan con cambiar todo y lo cumplen rápidamente. Como lo dijo Dijkstra, las TIC son una novedad radical, pero no han querido aceptarlo. Por algo la tendencia moderna de Transformación Digital se queda en lo digital, pero sin transformaciones: "vino nuevo en odres viejos".

En segundo lugar, el cambio climático no da tregua y al parecer la humanidad camina hacia el fin del planeta y de la especie. Lo llaman cambio climático en lugar de la degradación del clima, para no asumir la responsabilidad económica y política de un sistema equivocado que consume con frenesí y acaba con la vida.

Y en tercer lugar, la gran mayoría de los líderes y gobernantes, en todos los ámbitos, contextos y niveles siguen anclados a la nostalgia del pasado. No aceptan la necesidad de cambios y cuando se intentan cambios los impiden. Los pocos cambios que se logran implican procesos graduales y muy lentos, usando metáforas y analogías del pasado, para que se acepten y se avance a un paso  más lento del que se necesita.

Pensando en eso volví a ver una charla en la Universidad de Antioquia, de la cual recorté un fragmento, y en la que mencionan estas ideas desde mucho antes de la pandemia y se enfatiza en la urgencia de transformaciones desde la educación.


Si se retoman las palabras de Dijkstra, las TIC son una Novedad Radical desde sus inicios y eso no ha cambiado,  por el contrario, se ha acelerado, es cada vez más radical y más frecuente. Lo mismo sucede con el cambio climático y con la resistencia al cambio. En ese sentido, el presente y el futuro son novedades radicales y desde la educación es urgente que se hagan cambios. Tal como finaliza Dijkstra su conferencia:

Universities should not be afraid of teaching radical novelties; on the contrary, it is their calling to welcome the opportunity to do so. Their willingness to do so is our main safeguard against dictatorships, be they of the proletariat, of the scientific establishment, or of the corporate elite.

Las universidades no deberían temer a enseñar novedades radicales; por el contrario, es su llamado dar la bienvenida a la oportunidad de hacerlo. Su disposición a hacerlo es nuestra principal salvaguarda contra las dictaduras, sean del proletariado, del establishment académico, o de la élite corporativa.


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